domingo 16 de mayo de2021

Mantecol, un clásico que sobrevive entre fanáticos y detractores: su historia y cómo hacerlo en casa
Sociedad

Mantecol, un clásico que sobrevive entre fanáticos y detractores: su historia y cómo hacerlo en casa

El postre es un producto infaltable en la mesa navideña. Pero su origen se remonta a Grecia. ¿Cómo llegó al país?

Mantecol, un clásico que sobrevive entre fanáticos y detractores: su historia y cómo hacerlo en casa

Es un clásico de la sobremesa en las cenas navideñas de Argentina. El brindis de la medianoche siempre hasta acompañado por esta golosina griega que, con algunos cambios, fue adoptada como propia y que desde su creación ha cosechado tanto fanáticos como detractores.

Hablamos del turrón de pasta de maní, conocido más bajo su marca comercial como Mantecol. La golosina llegó al país en la década del 40. Como tantas otras costumbres adoptadas por Argentina, este dulce llegó junto con la inmigración europea.

¿El mantecol es postre o golosina?

La receta original de este dulce es de norte de Grecia, específicamente en la ciudad portuaria de Salónica. Allí es conocido como el halvá o chalwás: es un postre que una vez frío y sólido se transforma en una especie de turrón.

El “padre” del Mantecol se elabora con un 50% de semillas de sésamo tostadas y molidas (tahine), y una mezcla caliente de glucosa y azúcar y se sirve frío, una vez que la mezcla se solidifica.

Cómo llegó el mantecol a Argentina

Miguel Georgalos llevaba en la sangre las habilidades comerciales y de elaboración de panificados de su padre Juan, un griego nacido en 1882 en Estambul, antigua Constantinopla (aunque se especula que también pudo haber nacido en Gyos).

Miguel, al igual que sucedió con muchos griegos, en 1921 fue expulsado de Estambul por una disposición del gobierno turco, y se fue a vivir con unos parientes que estaban establecidos en Polonia. Estos parientes se dedicaban a la fabricación del halvá, que vendían localmente, y fue allí donde Miguel Georgalos aprendió los secretos del dulce.

Años más tarde, Miguel vio que Polonia estaba en peligro ante el avance Nazi y, previo a la Segunda Guerra Mundial, emigró a Argentina con un único “activo” en su haber: la receta del halvá.

Por qué se llama mantecol

Miguel montó en 1939 su primera fábrica en el país. Estaba en el barrio porteño de Floresta. E su “laboratorio” modificó el postre griego para adaptarlo a los gustos argentinos. Y, como nombre le puso Mantecol, porque lo dio de probar a una señora que le dijo “que parecía manteca”.

El producto fue un éxito, aunque no fue sólo por las virtudes culinarias y calóricas del dulce.

Georgalos fue un pionero en la publicidad del producto, ya que se apalancó en el talento de los dibujos animados de García Ferré, además de una innovadora campaña que realizó en los colegios.

La marca se vendió en 2001 al grupo Cadbury Schweppes, que también introdujo cambios en la fórmula. Sin embargo, las barritas de Mantecol siguen siendo un clásico argentino.

“¿Sabías que en la planta Victoria de Mondelēz hay alrededor de 100 personas trabajando desde junio para fabricar unas 2.000 toneladas de Mantecol?”, publicó en sus redes el Ministro de Desarrollo junto con un video donde se resume la elaboración.

Como hacer Mantecol Casero

Ingredientes para hacer mantecol

400 g de maní pelado, tostado sin sal

4 cucharadas de aciete de girasol

8 cucharados de agua

300 g de azucar

2 cucharadas de miel

1 clara de huevo

Elaboración

-Procesar el maní con 4 cucharadas de aceite hasta formar una pasta

-Hacer un almíbar con el agua, la miel y el azúcar hasta que quede casi espeso

-Batir la clara a punto nieve y agregar en forma de hilo al almíbar caliente sin dejar de batir hasta que al tocar el bol esté frío

-Agregar al merengue la pasta de manó. Mezclar y poner en una placa con papel de horno o un poco de aceite para que no se pegue, llevar a la heladera por 3 o 4 horas.