- El Municipio de Maipú alcanzó a 21.619 estudiantes desde 2022 con el programa “Maipú Libre de Bullying”, una política pública local orientada a prevenir la violencia entre pares y fortalecer la convivencia en escuelas secundarias públicas, clubes deportivos y escuelas de verano del departamento.
La iniciativa, impulsada por la comuna como estrategia integral de promoción de conductas saludables y cuidado de las infancias y adolescencias, se implementa de manera continua desde 2022 y consolida una línea de trabajo sostenida en materia de prevención.
Durante 2025, el programa desarrolló 68 talleres en escuelas secundarias públicas, con la participación de más de 2.200 estudiantes. En estos espacios se abordó la problemática del bullying desde una perspectiva preventiva y de promoción de la salud mental, mediante dinámicas participativas y técnicas específicas orientadas a la reflexión y la empatía.
Además, la propuesta se extendió a clubes deportivos y escuelas de verano en el marco del programa Hacemos Equipo y la Libreta de Valores. En estos ámbitos comunitarios se realizaron 10 encuentros, con la participación de 324 niños, niñas, adolescentes y sus familias.
El abordaje se desarrolla a través de talleres participativos que buscan:
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Reconocer las distintas formas de violencia entre pares.
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Promover la empatía y el respeto.
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Brindar herramientas para la resolución pacífica de conflictos.
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Mejorar el clima institucional en los espacios educativos y deportivos.
La estrategia parte de una concepción comunitaria: la prevención del bullying no es solo una intervención escolar, sino una tarea colectiva que involucra a estudiantes, docentes, familias e instituciones intermedias.
“Maipú Libre de Bullying” se consolida así como una política pública municipal de carácter preventivo, que articula el ámbito educativo formal con espacios comunitarios y deportivos, ampliando el enfoque tradicional y fortaleciendo el tejido social del departamento.
El objetivo central es reducir situaciones de violencia, mejorar la convivencia y generar entornos seguros y respetuosos para adolescentes y jóvenes, entendiendo que la construcción de ciudadanía comienza en los vínculos cotidianos.