7 de julio de 2025 - 07:15

Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición

Antes de la pandemia, Lucas Adlerstein perdió la audición por completo de un oído y 40% del otro, lo que lo dejó hipoacúsico. Lejos de dejarse caer, creó una comunidad para que quienes están en su situación se sientan acompañados. La semana que viene llega a Mendoza.

Cuando Lucas Adlerstein tenía 14 años, comenzó a perder la audición. Un año después, con 15 ya cumplidos y luego de algunos estudios, los médicos confirmaron que la merma en su audición era de 20% en un oído y 10% del otro. Y, aunque la situación se podía manejar todavía, Lucas decidió someterse a una operación para intentar revertir esta realidad antes de que fuese demasiado tarde.

No obstante, la cirugía no salió como se esperaba. A tal punto de que, luego de la intervención, Lucas perdió por completo la audición del lado izquierdo.

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Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

"Cuando llegó la cuarentena, no me preocupé demasiado. Después de todo estaba en casa todo el día y me aliviaba no interactuar con nadie ajeno. Pero un día, hablando con mis hermanos, caí en la cuenta de lo que me pasaba. Y supe que necesitaba hacer algo, porque en algún momento iba a tener que volver a estudiar, salir a trabajar y -sobre todo- volver a la calle a interactuar con los demás", resume Lucas, quien hoy tiene 24 años, a Los Andes.

Así fue como hace un año y medio, Adlerstein creó la Fundación CASACUSIA, que es una comunidad y una "casa" -desde el punto de vista conceptual, ya que no tiene una sede física- para personas con hipoacusia y otros problemas de audición.

"Periódicamente hacemos encuentros de personas con pérdida auditiva para conversar al respecto, compartir experiencias y ver que no estamos solos. Ya llevamos más de 20 encuentros, con más de 1.300 personas en total. Y, aunque empezamos en Buenos Aires, también hemos hecho encuentros en La Plata, Bariloche, Posadas y Córdoba, mientras que la semana que viene vamos a Mendoza", describe el joven, quien se ha convertido en un influencer y un referente y sostén emocional para miles de personas -y sus familiares- que sienten que el mundo se les viene abajo.

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Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

Sentirse escuchados

De regreso a la adolescencia de Lucas, él mismo recuerda lo difícil que le resultó caer en la cuenta y asumir lo que le estaba ocurriendo. Llevaba apenas una semana de clases cuando le diagnosticaron la pérdida de audición, y debió ausentarse durante un mes.

Ya por entonces debía sentarse más adelante en el aula, y siempre intentaba ingresar primero al curso para "ganar" el lado del banco donde pudiera escuchar con claridad.

"Me daba cosa, como vergüenza pedirle a alguien que me cambie el lugar del banco porque yo no podía escuchar, por lo que directamente llegaba más temprano yo y listo", se sincera. Incluso, agrega que jugaba al básquet y las dificultades que le trajeron la disminución en su audición lo empujaron a abandonar ese deporte que tanto le gustaba (y le gusta).

El brote de Covid-19, la declaración de la pandemia y el confinamiento en el hogar llevaron a que Lucas demorara aún más la asimilación de su nueva realidad y que entendiera que no servía de nada intentar ignorar o esquivar lo que estaba viviendo.

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Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

"Mientras duró la cuarentena, me alivié un poco porque en casa mi familia me hablaba a los gritos y ya sabía que de un oído no escuchaba nada. Yo no tenía que hablar con nadie más que ellos, quienes ya sabían lo que me pasaba", recuerda Lucas.

Mientras que del oído izquierdo no escuchaba nada, en el derecho la audición había bajado de 90% a 60%.

Cuando las restricciones comenzaron a levantarse y la normalidad regreso a las rutinas de los argentinos, Lucas cayó en la cuenta de que debería encarar nuevamente la realidad. Aquella caja de cristal en que se habían convertido su casa y su familia finalmente se había abierto, y afuera lo esperaba el mundo real.

"Me caí anímicamente y no podía parar de llorar. Yo me sentía mal porque la gente me hablaba y yo no entendía, me llegué a deprimir", cuenta Lucas a Los Andes.

Volver a levantarse

En ese momento, Lucas tenía dos opciones: se quedaba en el piso, golpeado, o se levantaba y reinventaba. Y eligió el segundo de estos caminos. Comenzó a investigar por su cuenta y descubrió en internet que existía la posibilidad de un implante de conducción ósea.

"Es una técnica que permite conducir el sonido a través del hueso. Entonces quise buscar a personas que se lo hubiesen hecho, pero no encontré a nadie. Pero el pronóstico de los médicos era muy alentador", recuerda Adlerstein, quien ya estaba estudiando Ingeniería en Sistemas y había comenzado a trabajar como programador.

Lucas se sometió a la operación del implante de conducción ósea y, el mismo día en que ingresó al quirófano, abrió su cuenta de Instagram @hipoacúsico y por este medio inició toda la difusión de su historia y cómo iba evolucionando,

"Empecé a compartir en mi cuenta cosas de mi vida y, sin darme cuenta, fui llegando a más y más gente. Incluso, se hizo viral un video mí y se fue conociendo mi historia. Así nació la idea del podcast 'Sordo pero no mudo', que todavía sigue y donde entrevisto a profesionales y a otras personas hipoacúsicas", describe Lucas.

CASACUSIA, un espacio de contención

De la cuenta de Instagram, Lucas pasó al podcast. Pero aún restaba mucho más, y era algo que él aún desconocía. Hasta que un día, la madre de una niña que había nacido sorda se contactó y le propuso que tomaran un café para hablar y acompañarse. Así pasó ese primer café, luego otro con otra persona que había perdido la audición por estrés y, cuando Lucas se quiso dar cuenta, había llegado a pasar hasta 6 horas tomando un café con algunas de estas personas que necesitaban simplemente alguien que las escuchara.

"En 2024 estaba de vacaciones en Córdoba y subí una historia a Instagram convocando a personas con hipoacusia o alguna dificultad en la audición y que quisieran juntarse en un parque a compartir sus historias. Ese día fueron 20 personas, empezó a las 14 y terminó a las 23. ¡De hecho tuvimos que corrernos a la parte donde había luz en el parque, porque muchas personas pueden comunicarse leyendo los labios!", recuerda, fascinado.

De regreso en Buenos Aires, Lucas repitió la convocatoria, esta vez con el Parque Saavedra como escenario y de un día para el otro. Y en menos de 24 horas, 23 personas asistieron a la cita. Así fue creciendo la concurrencia, llegando a 30, luego a 40 y luego a 70 personas, hasta que el año pasado cerró con 473 personas que habían participado de alguno de estos encuentros para compartir experiencias, contar sus historias y hasta exteriorizar miedos.

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Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza Lucas Adlerstein

"Una historia que me conmovió mucho fue la de un nene que había nacido sordo y tenía diagnóstico de que iba a quedar ciego en la adolescencia. Entonces los padres lo habían llevado a todos lados, a Disney, de viaje. Y en uno de los encuentros, un astrólogo hipoacúsico que participó les recomendó a los padres que llevaran al niño a ver las estrellas. ¡Y hasta les compartió información de los lugares donde mejor podrían apreciarlas! Son cosas que me vuelan la cabeza”, resume Lucas.

CASACUSIA llega a Mendoza

El primer encuentro oficial de CASACUSIA fue en marzo de este año en una escuela de Belgrano, CABA. Participaron 311 personas, muchas de ellas que ya habían asistido a alguno de los encuentros y reuniones en los parques.

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Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza

Lucas, el influencer hipoacúsico que creó una comunidad de contención a personas con problemas de audición. Foto: Gentileza

"Conceptualmente, es una casa para personas con hipoacusia, pero no tiene un lugar físico. Es un espacio en donde compartir experiencias y ver que no estamos solos. Yo insisto mucho con que CASACUSIA es un espacio para las personas y no para los oídos. La gente piensa que con un audífono ya está todo arreglado, pero no. También hay todo un acostumbramiento, un trabajo, un esfuerzo", describe Adlerstein, quien destaca que la contención es fundamental para entender que no están solas.

El martes 8 de julio, entre las 18:30 y las 20:30, tendrá lugar el primer encuentro de CASACUSIA en Mendoza. Será en la sede del Instituto Provincial de Juego y Casinos (Hipólito Yrigoyen 31, Mendoza) y, para participar, hay que inscribirse sin costo en el siguiente link https://lu.ma/hipoacusia.

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