Muchos estudiantes que salen de la secundaria se encuentran con un panorama que genera crisis, dudas e incertidumbre: la pregunta de qué estudiarán y a qué se quieren dedicar en su vida. Muchos adolescentes, no tienen bien definido lo que buscan y, en muchos casos, la decisión suele estar atravesada por contextos socioeconómicos o expectativas familiares.
Este proceso ayuda a los estudiantes a indagar más sobre sus intereses, habilidades, aptitudes y deseos, para así poder encontrar la carrera que más se adecúe a ellos y la salida laboral que más satisfacción les genere.
A diferencia de lo que plantean muchos test online, el proceso no es sencillo ni se realiza de un día a otro. Según explican los expertos, se trata de un trabajo meticuloso, mediado y personal, donde el profesional se acerca al estudiante y lo ayuda a indagar más en su vida, sus valores y sus intereses.
Estudiantes. Universidad- Estudio
Un proceso mediado y personal
En diálogo con Los Andes, la profesora en Ciencias de la Educación, Laura Doña y la psicopedagoga Nerina Chiaramonte, cuentan la importancia del proceso de orientación vocacional en estudiantes que terminan el secundario, para que puedan abrirse paso al mundo universitario y laboral.
"La orientación vocacional ayuda a definir campos, te da seguridad. Pero es verdad que también despierta miedos. Nosotras analizamos las actitudes y conocimientos que tienen los estudiantes, planteamos posibilidades y después les damos opciones", contaron las profesionales, integrantes de VocAcción un proyecto de orientación y organización vocacional.
Desde su lugar, no sólo plantean a los estudiantes sus posibles campos de interés académico, sino también presentan un "abanico de opciones" que existen dentro de la misma rama, para que el alumno analice sus límites y sus posibilidades.
"El proceso tiene como objetivo llevarte a conocer cuáles son tus actitudes y tus intereses. Apuntamos al autoconocimiento y, de esta manera, conseguimos que el estudiante salga de las carreras convencionales", expresa Doña
"Algo importante a tener en cuenta es que es un trabajo de ellos. Nosotras hacemos preguntas, estas lanzan resultados y los analizamos junto al estudiante. No hay respuestas correctas, es un proceso personal", destaca Chiaramonte
Qué carreras buscan los jóvenes
Elías (26) cuenta que salió de la secundaria con la intensión de estudiar Marketing. Pero luego de un año en la carrera, decidió cambiar a Comunicación Social. Sin embargo, su situación económica hizo que se centrara más en trabajar, por lo que decidió abandonar la universidad definitivamente.
A pesar de esto, el joven confiesa que aún no está seguro de qué carrera quiere estudiar. "Siento que perdí mucho el tiempo desde que salí del secundario hasta ahora", señaló. Actualmente, alterna su trabajo con cursos cortos de inglés y también realizó cursos de peluquería y oficios que pudieran darle una salida laboral más rápida.
Al respecto, Doña y Chiaramonte señalan que los cursos, las carreras cortas y los oficios son los más elegidos por los jóvenes que salen del secundario, a diferencia de lo que sucedía hace unos años. "Hay mucho peso en carreras cortas que den una rápida salida laboral y donde se pague bien. Los chicos no quieren estudiar una carrera de 4 o 5 años, quieren inmediatez".
También, destacan el hecho que muchos jóvenes buscan viajar y estudiar a la vez, por lo que las ofertas de carreras cortas y 100% virtuales, también son muy elegidas.
Orientación para romper estructuras
Otro de los puntos que plantean las profesionales son las ideas y estigmas instalados que suelen condicionar al estudiante a la hora de elegir una carrera, muchas veces derivados de las familias. Los planteos de "qué vas a estudiar" o "de qué vas a vivir", muchas veces condicionan al alumno y lo hacen entrar en una situación de crisis interna.
"No es un fracaso decir: esto no me gusta. A los chicos se les pide que decidan qué van a hacer al salir del secundario y sí o sí tienen que decidir. Terminar con esta idea es un desafío que tenemos. Romper con esa estructura instalada cultural y socialmente", señaló Doña
En la misma línea, existen casos de estudiantes que atravesaron momentos de incertidumbre sobre su futuro académico. Este fue el caso de Yasmin (25), quien actualmente estudia psicología luego de desistir de la carrera de medicina.
"Yo siempre dije que iba a ser médica. Empecé el pre de medicina y no quería agarrar libros, no quería estudiar, buscaba evadirlo. Y no entendía por qué. Empecé terapia y tuve la posibilidad de ver otras carreras y oportunidades. Ahí supe que quería psicología", expresó.
Asimismo, la joven reflexiona sobre el rol de su familia y las estructuras que la condicionaban en ese momento. "Con la psicóloga me di cuenta que la medicina era algo impuesto por mi familia. Todos esperaban que yo fuera doctora, asique no podía tener otra opción. Incluso debí enfrentar la desilusión de ellos al decirles que no quería ser médica. Cuando me vieron felices estudiante psicología, ahí entendieron", contó
La psicopedagoga reflexiona sobre el rol de la familia en el proceso de orientación vocacional y hace hincapié en que la decisión es sólo del estudiante. "El proyecto de vida es individual. La familia puede acompañar, pero no imponer", destacó
El rol de la universidad
Por último, las profesionales realizan una crítica a la universidad y los desafíos que tiene por delante con los estudiantes de las nuevas generaciones. En este sentido, proponen que debe existir un acercamiento al mundo laboral y empresarial en ciertas carreras, para que el estudiante conozca desde el primer día cuál puede ser su salida laboral concreta.
"Existen fallas sobre no saber qué finalidad tiene la carrera que están estudiando. La información de dónde pueden trabajar, podría generar que menos chicos abandonen las carreras. Hay que hacer más prácticas en las universidades e indagar más en el campo para que los chicos tengan un panorama más concreto", señaló Doña.
Una nueva mirada
Desde la mirada de este tipo de orientación vocacional, la elección de una carrera universitaria no se entiende sólo como una responsabilidad o una decisión que se debe tomar en una cierta etapa de la vida. Implica poder sincronizar el proyecto de vida con la carrera, ya que son dos aspectos que deben ir de la mano.
Por otro lado, se busca orientar a la persona a elegir lo que desea, lo que le gusta, lo que le haga feliz. No guiarse por imposiciones sociales, culturales o por posibilidades económicas. Los jóvenes hoy buscan un enfoque de satisfacción personal y de progreso con algo que los motive y los llene en la vida.