"Underdogs", la revancha de los feos
"Desde sus talentos ocultos hasta sus inusuales hábitos de higiene y rituales de cortejo, 'Underdogs' celebra los comportamientos únicos de animales que no suelen ser las estrellas del programa", describen desde NatGeo al momento de resumir qué verá la gente en esta original producción ya disponible en Disney+.
Y es que cada episodio de la serie -son cinco- muestra un aspecto diferente de las extrañas estrategias de apareamiento de estas especies, así como también sus sorprendentes superpoderes, su capacidad para engañar al adversario, las dudosas habilidades parentales y los comportamientos más asquerosos.
"Siempre queremos contar algo nuevo. Y cuando miras el elenco de 'Underdogs', ves que quieres contar una historia nueva y te centras en los animales en los que nadie se ha centrado antes. Todo el equipo mira más allá de los animales habituales que filmarías y se centran en los desfavorecidos, los extraños, los extravagantes y los bizarros. Ello, en realidad, te permite ver historias increíblemente atractivas", describe Parker.
Estas historias poco conocidas -y hasta desagradables al momento de describir-, combinadas con técnicas cinematográficas especiales para crear historias inmersivas y centradas en los personajes le permiten al espectador hasta llegar a empatizar con el animal que lo protagoniza , "aún más que con un documental tradicional", agrega el director de campo y productor asistente.
Underdogs 4.png
Larvas que atraen con luz a sus presas para comerlas y otras especies: así es el documental que no quieres ver- Foto: Gentileza National Geographic
"Es una serie realmente agradable, audaz y divertida que, con suerte, ampliará la audiencia y atraerá a personas que nunca pensaron que querían ver historia natural en este programa, y mostrarles, con suerte, un nuevo mundo de televisión", destaca Parker.
Larvas luminosas comiendo insectos: la atrapante secuencia que nadie desea ver
Entre otras situaciones que se pueden ver en "Underdogs" ( en Disney+), sobresalen escenas inéditas. Una de ellas es la que, por primera vez, llevó a un equipo de rodaje a entrar en una cueva especial en Nueva Zelanda.
"Con estas luciérnagas, puntualmente, tuvimos que llevar un equipo a los sistemas de cuevas subterráneas de Nueva Zelanda. Llevábamos todo el equipo en nuestras espaldas, con trajes de neopreno y trajes secos. Luego caminamos kilómetros bajo tierra con agua hasta la cintura y en oscuridad total, y luego encontramos miles de luciérnagas en los techos de estas cuevas, ¡parecía que estabas mirando un cielo estrellado! Y luego configuramos nuestras cámaras de baja luminosidad, nuestros objetivos macro rápidos en estos pesados rieles deslizantes de control de movimiento", rememora.
Lejos de la imagen romántica y hasta poética que uno puede hacerse de las luciérnagas, en este episodio no es la hegemonía estética visual lo que sobresale. No solo porque esos insectos están rodeados de hilos viscosos y mucosos, sino -además- porque esta fascinante luz que generan por medio de bioluminiscencia tiene un objetivo primitivo y básico: atraer a otros insectos para que se conviertan en sus presas.
"Para hacer toda esta filmación se necesita oscuridad total, porque ni bien enciendes una luz brillante, esas luciérnagas apagan su bioluminiscencia. Descubrimos que si poníamos un poco de luz en la escena y que coincidiera con la bioluminiscencia de las luciérnagas, no apagarían su brillo. Así que pudimos capturar este comportamiento depredador como nunca lo habías visto antes. ¡Estoy muy orgulloso de esa secuencia!", reconstruye Doug.
Underdogs 3.png
Larvas que atraen con luz a sus presas para comerlas y otras especies: así es el documental que no quieres ver- Foto: Gentileza National Geographic
Además de las viscosas luciérnagas neozelandesas, Doug Parker pasó meses y temporadas enteras filmando perezosos, gusanos y hasta un ejemplar de ave del paraíso en Australia buscando amor. Incluso, en Groenlandia subió hasta un acantilado solo para filmar a gansos barnacla padres tratando de criar a sus polluelos.
"El tema es que deciden criarlos en un acantilado de 150 metros de altura. ¡No parece el mejor lugar para criar una familia, pero allí es donde deciden hacerlo! Y para llegar allí, tuvimos que ir a una parte remota de Groenlandia, viajar en helicóptero que nos lleve a otro valle remoto y llevar todo el equipo con nosotros, suspendido en el helicóptero. Luego instalamos un campamento base en la cima de este acantilado durante tres semanas y de allí tuvimos que llevar todo el equipo hasta donde están anidando los barnaclas", reconstruye el realizador audiovisual.
Sobreviviendo a una avalancha
Si subir a un acantilado de 150 metros con todo el equipamiento no se convierte en un verdadero desafío de por sí -¡todo sea por filmar a los gansos!-, ni hablar si, además, durante el rodaje en pleno ártico una avalancha sorprende a los osados realizadores.
"Cuando llegábamos al final de la filmación, escuchamos truenos. Eso era un poco extraño porque no había lluvia, ni rayos. El ruido se hizo más y más fuerte, y los retumbos se hicieron más fuertes. ¡Era una avalancha!", describe Parker.
La pared de 6 metros de escombros pasando por encima del nido de barnaclas, cayendo por el acantilado, y que se generó tras la rotura de una presa de hielo en la cima del valle, quedó registrada por las cámaras.
"Debo reconocer que las rodillas me quedaron temblando durante un rato después de eso, pero fue probablemente una de las experiencias más memorables para mí", reconoce.
Underdogs 5.png
Larvas que atraen con luz a sus presas para comerlas y otras especies: así es el documental que no quieres ver- Foto: Gentileza National Geographic
Animales bellos vs. "Underdogs"
Los argumentos para inclinarse por animales estéticamente bellos y armoniosos al momento de rodar y producir un documental son superiores a aquellos que llevarían a cualquiera a hacer lo propio con larvas luminosas o con gansos barnaclas, por ejemplo. Lo mismo ocurre si hay que decidir como espectador. Pero Doug Parker tiene motivos de sobra para inclinarse por los "Underdogs".
"Los animales convencionales siempre han tenido mucho protagonismo porque las cosas que hacen son grandes y casi imposibles de evitar. Y cuando empiezas a mirar más allá de esos y te centras en los desfavorecidos, ves historias casi más íntimas e intrincadas. Y cuando tienes algo que es más íntimo e intrincado, se requiere un nivel diferente de narración para poder llevar eso a una audiencia", resume.
- Imagina que estás cara a cara con el público y tienes que convencerlo, en pocas palabras, por qué debería ver "Underdogs". ¿Qué les dirías?
- Es una perspectiva completamente nueva del mundo natural. ¿Crees que lo has visto todo antes? Estás equivocado. Esta es una serie audaz, irreverente, que te hará reír a carcajadas. Incluso, entre episodios hay situaciones que te van a tomar completamente por sorpresa. Nunca sabes lo que hay al doblar la esquina con esta serie, y tienes que verla.
Los cinco episodios de "Underdogs", ya disponibles en Disney+
Ryan Reynolds reúne a un equipo de animales aparentemente patéticos con superpoderes inesperadamente impresionantes. Olvídate de la velocidad del guepardo, la vista del águila o la fuerza bruta del elefante, y dale la bienvenida a la invisible rana de cristal, al indestructible tejón de miel y al camarón pistola que puede disparar burbujas tan calientes como la superficie del sol.
Reynolds revela algunas estrategias de crianza altamente cuestionables de los “peores padres” del reino animal. Desde un ganso que pone sus huevos en lo alto de un acantilado hasta un koala que alimenta a su cría con excremento, no se sabe si son malos padres o simplemente incomprendidos. Pero no importa lo malo que creas ser como padre, no puedes ser tan malo como ellos.
Olvídate de las aves y las abejas, Ryan revela los pasos para encontrar a tu media naranja, al estilo “underdog”. Desde la “primera atracción” en los monos narigudos de nariz gigante hasta la importancia de los compañeros en el cortejo de los pavos y al cortejo previo en los zorros voladores, ellos han reescrito las reglas de las relaciones complicadas.
Ryan Reynolds pone el foco en estas especies que salen adelante mediante tácticas furtivas. Desde el pez sapo maestro del disfraz hasta un chacal mordedor de traseros y una oruga multicéfala que hace de señuelo, ellos son los maestros de la trampa y el engaño. Pero el mayor estafador de todos es el astuto macaco que se alimenta del botín que les quita a los turistas desprevenidos.
Ryan ofrece su visión única de los animales que utilizan tácticas asquerosas para conseguir sus objetivos, desde defender su hogar hasta encontrar pareja y ganar en el juego de la vida. El elenco incluye manatíes que utilizan la flatulencia para controlar su flotabilidad y mosquitos que viven en cuevas y crean hermosas trampas para moscas iluminadas con el moco que encienden con sus colas bioluminiscentes.