La junta médica concluyó que Diego Armando Maradona agonizó 12 horas antes de su muerte, que pudo haber tenido “más chances de sobrevida” si hubiera estado internado en un centro médico, que el equipo médico tratante fue “deficiente y temerario” y que tuvo que haberse representado la muerte y fue “indiferente” a esa cuestión.
Así se desprende de las 13 “conclusiones médico legales” del informe“-, que escribieron los peritos oficiales que durante dos meses analizaron las circunstancias de la muerte del “10” y que el lunes va a ser incorporado formalmente al expediente.
El equipo interdisciplinario también consideró que Diego Maradona era un paciente complejo con pluripatologías y que “no se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales” en el momento en el que recibió el alta de la última internación.
El informe apunta directamente a la atención médica y psicológica de Diego y complica directamente a Leopoldo Luque (39), médico personal del astro, y la psiquiatra Agustina Cosachov (35).