6 de abril de 2026 - 17:29

La evaluación económica de Semana Santa en Aconcagua Radio: más turistas pero con billeteras ajustadas

Salvador Femenia, vocero de la CAME, habló en Aconcagua Radio sobre el balance del fin de semana largo de Semana Santa 2026.

El último fin de semana largo de Semana Santa dejó una postal ambigua para el turismo argentino: más movimiento de personas en rutas y destinos, pero un impacto económico menor al esperado. Así lo señaló Salvador Femenia, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), quien trazó un balance claro: “más gente, menos gasto y menor promedio de estadía”.

De acuerdo con los datos relevados por la entidad, más de 2,8 millones de personas se movilizaron por el país durante los feriados. Sin embargo, ese flujo no se tradujo en un mayor ingreso para el sector turístico. Por el contrario, el gasto cayó tanto en cantidad de días como en consumo diario, generando un impacto económico cercano al 18,9% menos en términos reales.

“A grosso modo, más gente, menos gasto y menor promedio de estadía”, sintetizó Femenia. En ese sentido, explicó que, tras la pandemia, se consolidó una tendencia: los argentinos intentan viajar cada vez que aparece una oportunidad de descanso, aunque sea breve. “Con los medios que tienen, con lo que pueden y donde pueden, tratan de salir cada vez que hay un feriado de tres o cuatro días”, señaló.

Ante la pregunta de si el menor gasto se explica solo por estadías más cortas o también por un recorte en el consumo diario, Femenía respondió: “Es menos gasto diario y menos días de estadía en promedio”. La combinación de ambos factores explica la caída en el impacto económico, incluso con más turistas circulando.

En cuanto a si se puede hablar de un cambio de hábito en quienes eligen viajar, para Femenia, más que un cambio cultural, lo que predomina es una restricción económica. “Hay una limitación en el poder de gasto”, afirmó. A esto se suma el aumento en los costos de transporte, especialmente por la suba de los combustibles, que encarece tanto los pasajes como los traslados en vehículo propio.

Este escenario llevó a un comportamiento más austero: “Se prioriza el traslado y el hospedaje. La gastronomía y otros consumos quedan más restringidos”, explicó. En otras palabras, el viaje se mantiene, pero se recorta todo lo que lo rodea.

¿Se observa una preferencia por destinos más cercanos? “Sí, claramente”, respondió. Según detalló, en los últimos fines de semana largos se acentuó la elección de destinos de cercanía, con menos días de estadía. El encarecimiento del combustible, en parte vinculado al contexto internacional, aparece como uno de los factores determinantes.

Además, la falta de recuperación de los salarios también incide en las decisiones: “Ante la posibilidad de salir, el gasto se ajusta”, resumió.

En este contexto, Mendoza logró sostener un buen nivel de ocupación. “Tuvo niveles bastante altos”, indicó Femenia, quien destacó además un fenómeno particular: la caída en la cantidad de argentinos que cruzan a Chile.

“Vimos muchísima menos gente viajando a Chile, lo cual beneficia a las provincias cordilleranas”, explicó. Este cambio responde tanto al encarecimiento del combustible en el país vecino como a un tipo de cambio menos favorable que en otros momentos.

En definitiva, el fin de semana largo dejó una imagen de rutas activas y destinos concurridos, pero con turistas más medidos. Una suerte de turismo de resistencia: se viaja, sí, pero con la calculadora siempre a mano.

Escucha la nota completa acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com

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