19 de mayo de 2026 - 20:29

En Aconcagua Radio: alrededor de 700.000 mil mendocinos en situación de "analfabetismo funcional"

El educador Eduardo Ruiz advierte en Aconcagua Radio sobre los graves efectos sociales y económicos devenidos de este tremendo panorama educacional.

No saber leer ni escribir ya no es la única forma de quedar afuera. Hay una exclusión más silenciosa, más extendida y, en muchos sentidos, más difícil de revertir: el analfabetismo funcional. En Mendoza, según un informe de la Encuesta de Condiciones de Vida relevada por la IERAL —el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana—, el 42% de los mayores de 15 años en el Gran Mendoza no ha concluido sus estudios secundarios. En las zonas rurales, ese número trepa al 68,9%. En términos absolutos, son más de 700.000 mendocinos.

El dato lo pone en contexto Eduardo Ruiz, educador de jóvenes y adultos y analista universitario en Recursos Humanos. "Desde que la Ley 26.206 estableció la obligatoriedad de la educación secundaria, hace ya veinte años, no terminar el secundario es lo que nosotros llamamos analfabetismo funcional", explica. Se trata de personas que, aunque pueden leer y escribir en sentido básico, no han desarrollado las competencias necesarias para enfrentar los desafíos cotidianos y laborales del mundo actual.

El analfabetismo tradicional —el de quienes directamente no saben leer ni escribir— representa apenas el 2% de la población argentina. Pero esa cifra baja no debe tranquilizar a nadie, advierte Ruiz: "Hoy se habla más de analfabetismo funcional, que son las capacidades necesarias para desenvolverse en la vida actual."

Un problema económico, no solo educativo

Las consecuencias no se quedan dentro del aula. El informe de la IERAL señala que el 32% de los trabajadores registrados de Mendoza no ha completado la secundaria, un porcentaje que ubica a la provincia por debajo de la media nacional. "Si esas personas no logran la terminalidad educativa, el crecimiento de Mendoza va a estar complicado porque no tenemos un capital humano adecuado para los desafíos presentes y futuros", sostiene Ruiz.

La preocupación se vuelve más urgente en el marco de la transformación tecnológica. Mientras el debate público gira en torno a la inteligencia artificial y la digitalización, una porción enorme de la fuerza laboral mendocina —especialmente en la ruralidad— carece de las herramientas básicas para integrarse a esos cambios. "Las nuevas tecnologías les plantean complejidades que no saben cómo afrontar", resume el educador.

Una modalidad que llega a pocos

Frente a este panorama, la educación de jóvenes y adultos es, en teoría, la herramienta clave para revertirlo. Pero en la práctica, los números de las campañas son magros: hoy se atiende a alrededor de 40.000 personas, apenas algo más del 5% de quienes necesitarían ser contenidos. Y la tendencia no mejora: en los últimos tiempos se han cerrado instituciones educativas en la provincia.

"Es una contradicción que realmente nos preocupa", dice Ruiz. Para el educador, lo que falta es un plan estratégico —a corto, mediano y largo plazo— que tome en serio la escala del problema y amplíe la oferta educativa de manera sostenida. Sin eso, los 700.000 seguirán siendo una estadística que crece en silencio.

Escucha la nota completa acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com

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