27 de abril de 2026 - 15:09

Inclusión y empatía: la Lengua de Señas gana terreno y cada vez más gente la aprende en Mendoza

Aumenta el número de interesados en adquirir herramientas básicas. La rapidez con la que se llenan los cupos de talleres de lengua de señas son reflejo de la demanda.

En los últimos años se ha registrado un aumento significativo en el interés por aprender Lengua de Señas. Y el Taller de Lengua de Señas Argentina y Cultura Sorda que se dicta en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) lo demuestra. Según Gabriela Guzmán, profesora de sordos y terapeuta del lenguaje, “se ha notado un incremento muy llamativo en cuanto al interés de las personas oyentes en conocer esta lengua”.

Lengua de señas. Imagen ilustrativa.
Lengua de señas. Imagen ilustrativa.
Lengua de señas. Imagen ilustrativa.

La alta demanda se refleja también en la rapidez con la que se completan los cupos. “En menos de 24 horas se llenó el cupo de 55 personas, ya que es una demanda muy requerida”, explicó Guzmán. Por este motivo, suele haber una sobreinscripción y se trabaja con listas de espera para cubrir posibles deserciones. Se trata, además, de un taller gratuito que financia el área de inclusión de la UNCuyo, orientado a dar respuesta a la comunidad educativa con herramientas concretas de comunicación.

Una inclusión real

El aprendizaje de la lengua de señas tiene un impacto directo en la inclusión social. Permite mejorar la comunicación en situaciones cotidianas como consultas médicas, trámites o gestiones administrativas, reduciendo la necesidad de intermediarios en instancias básicas. “De esa manera las personas sordas pueden ir a distintas oficinas y darse a entender y ser comprendidas por alguna persona que maneje esa lengua”, explicó.

Incluso con conocimientos básicos, se generan cambios concretos. Una persona sorda puede asistir a una consulta médica y comunicarse sin depender de un familiar o de un intérprete. Lo mismo ocurre en situaciones cotidianas como realizar un trámite bancario, hacer una consulta o pedir información en una institución educativa.

inclusión personas sordas

En este contexto, Guzmán subrayó que cada vez más personas sordas acceden a estudios superiores y a espacios culturales dentro de la comunidad mendocina. Sin embargo, la falta de accesibilidad sigue siendo una barrera frecuente. “No es que no les interesen las temáticas o el hecho de ir a algún lugar donde vamos las personas oyentes; en realidad es porque no tienen el acceso”, aseguró.

Por eso, sostuvo que ampliar la presencia de personas que manejen lengua de señas y de intérpretes en distintos ámbitos sería clave para garantizar una participación más equitativa: “Si se contara con más lugares con personas que manejen la lengua de señas o con intérpretes, las personas sordas concurrirían asiduamente”.

Leyes que apuestan por una mayor inclusión

Este crecimiento en el interés está vinculado, en gran parte, a avances legislativos recientes. Entre ellos se destaca la aprobación de la Ley Federal de Lengua de Señas en 2023, que reconoce esta lengua como parte del patrimonio lingüístico y cultural de la comunidad sorda. “Se considera ya en todo el territorio de Argentina a la Lengua de Señas Argentina (LSA) como una lengua natural”, señaló Guzmán.

lengua de señas

A esto se suma la existencia de una ley provincial previa en Mendoza, que ha contribuido a fortalecer los derechos lingüísticos y a aumentar la visibilización de esta lengua. Se trata de la Ley N.º 7393 de supresión de barreras comunicacionales a través de la lengua de señas argentina, que reconoce a esta lengua como natural y oficial de la comunidad sorda en la provincia. “Son pasos un poco lentos, pero que va logrando la comunidad sorda”, agregó.

Un error común: es Lengua de Señas, no lenguaje de señas

Guzmán remarcó la importancia de la denominación correcta: “Se dice Lengua de Señas Argentina y no lenguaje”.

Se dice "Lengua de Señas" porque es un sistema lingüístico natural y de representación del mundo, con gramática, sintaxis y vocabulario propio, igual que el español o el inglés, pero de modalidad gestual-visual.

El "lenguaje" es la facultad de asociar el contenido (mental e interno) a la expresión (sensorial) con la finalidad de manifestarlo y no es exclusivo del hombre. Mientras que, la "lengua" es el sistema de signos de comunicación y de representación del mundo resultado del lenguaje. Son creadas de manera inconsciente y se caracterizan por tener el plano de la expresión fónico acústico o signado.

Sobre el Taller de Lengua de Señas Argentina

El taller que se dicta en la UNCuyo comenzó a mediados de abril, tiene una duración aproximada de tres meses y surge de una articulación entre el área de inclusión de la universidad y el equipo de lengua de señas de la Facultad de Educación. Está a cargo de instructoras sordas, acompañadas por profesoras oyentes, lo que permite una experiencia de aprendizaje situada en la interacción real.

LSA
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La propuesta está dirigida a todo público y busca brindar herramientas básicas de comunicación. Entre los contenidos se incluyen saludos, presentaciones, alfabeto manual, números y vocabulario cotidiano, como el referido a la familia. "Son conocimientos básicos para poder llevar adelante una conversación mínima de interacción con otra persona sorda", explicó la profesora.

Además, el enfoque pedagógico prioriza el contacto directo con personas sordas desde las primeras clases. Sin embargo, se aclara que este tipo de formación no habilita para desempeñarse como intérprete, ya que se trata de un nivel inicial orientado a la comunicación básica.

Una tecnicatura para quienes buscan un mejor nivel

Además del taller, existe una oferta formativa más amplia con cursos estructurados en niveles (A1, A2 y B1), similares a los de otros idiomas, con una duración de ocho meses cada uno. Estos cursos profundizan el aprendizaje y permiten avanzar en el dominio de la lengua en contextos más complejos.

El crecimiento del interés se refleja en la apertura de múltiples comisiones y en la incorporación de la Lengua de Señas dentro de la oferta académica regular, al mismo nivel que idiomas como inglés, italiano o portugués.

Guzmán marcó que mientras que los talleres permiten una aproximación básica, la tecnicatura es una carrera universitaria que implica varios años de formación. “Ser intérprete se estudia”, afirmó, y requiere no solo conocer la lengua, sino también desarrollar habilidades específicas de interpretación entre dos sistemas lingüísticos.

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