El Ministerio de Educación de Tucumán decidió suspender las clases en toda la provincia, al menos hasta el próximo viernes, debido a las intensas lluvias que en los últimos días provocaron inundaciones y anegamientos en distintas localidades.
En algunas zonas se registraron casi 200 milímetros de lluvia y hay localidades en alerta por la crecida de ríos y arroyos.
El Ministerio de Educación de Tucumán decidió suspender las clases en toda la provincia, al menos hasta el próximo viernes, debido a las intensas lluvias que en los últimos días provocaron inundaciones y anegamientos en distintas localidades.
La medida fue comunicada mediante la Resolución 472/5, firmada por la ministra de Educación Susana Montaldo, y alcanza a todos los establecimientos educativos públicos y privados del territorio provincial.
Según la resolución oficial, la suspensión de la actividad escolar rige desde el 10 de marzo hasta el viernes 13 inclusive, mientras las autoridades evalúan la evolución de las condiciones climáticas.
La decisión se tomó tras varios días de precipitaciones intensas que ya acumulan cerca de 200 milímetros de agua caída, lo que provocó la crecida de ríos y arroyos y el anegamiento de calles en distintos puntos de la provincia.
La zona sur de Tucumán es una de las más afectadas por el temporal, con al menos seis localidades en estado de alerta, entre ellas Donato Álvarez y Villa Belgrano.
Debido a la situación, las autoridades no descartan que algunos establecimientos educativos puedan ser utilizados como centros de evacuados si las condiciones climáticas empeoran.
Las lluvias también generaron inconvenientes en el transporte interurbano. La empresa TESA informó que redujo su servicio en la zona sur de San Miguel de Tucumán, la capital provincial, y que los recorridos llegarán únicamente hasta Aguilares.
Por su parte, la Policía de Tucumán pidió a la población evitar actividades recreativas o de pesca y no permanecer cerca de ríos, arroyos o canales debido al riesgo de crecidas.
La recomendación se basa en un alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que advierte sobre tormentas fuertes y posibles aumentos repentinos en los caudales de agua.