Estudian los movimientos oculares para detectar problemas en lectura en Mendoza

Se trata de una investigación interdisciplinaria de la que participan equipos de la Facultad de Educación de la UNCuyo junto a expertos de otras universidades del país. Analizarán a unos 500 alumnos.

Estudian los movimientos oculares para detectar problemas en lectura en Mendoza
Imagen ilustrativa / Archivo

Un equipo de expertos en educación y otras disciplinas analizará en Mendoza los movimientos oculares de niños para, en un futuro, poder detectar dificultades en lectura. Con este recurso, el abordaje busca evaluar los mecanismos implicados en el aprendizaje, establecer patrones en la lectura y a partir de esto identificar problemas.

Serán abordados alrededor de 500 alumnos de primero a quinto año de primaria de escuelas de la provincia. De la investigación participan equipos de expertos de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional de Cuyo, de la Universidad del Sur y de la de La Plata. Parte fundamental de la estrategia son los “eye tracking”, registradores de movimientos oculares que permiten estudiar la dinámica ocular del sujeto de la lectura.

Es el equivalente en español a traqueo ocular. “Es un dispositivo que tiene una conexión con la computadora, enchufado al USB y conectado al monitor, que hace un registro en tiempo y cantidad de movimientos oculares”, explicó la directora del proyecto, Claudina Rodríguez, docente de la Práctica Profesional e Investigación Terapéutico – Educativa IV de la Facultad de Educación.

Para ello, la persona a la que se le hace el registro debe ubicarse frente al monitor y leer lo que aparece en la pantalla, mientras un escáner recaba datos sobre sus movimientos inconscientes.

“Lo que hace es registrar los movimientos de los ojos que hace el lector a una velocidad de milésimas de segundos. Saca millones de fotitos, registra las fijaciones que hace el ojo, que es cuando tiene la capacidad de ingresar la información y las sacudidas, que son los movimientos que uno hace cuando va buscando la información”, detalló. Y graficó: “Es como si fuese una resonancia magnética pero vista a través de los ojos”.

Investigación interdisciplinaria

Los primeros pasos de este proyecto de investigación ya se están dando en la facultad local, donde un equipo de profesionales comenzó las mediciones y mostraron cómo se desarrolla y se registran los movimientos oculares. “Aprendizaje de la lectura. Estudio descriptivo mediante técnicas de eye tracking en estudiantes de primaria de la provincia de Mendoza” apunta a describir y caracterizar los procesos perceptivos periféricos y lingüísticos intermedios que suceden durante el aprendizaje de la lectura. Comenzó hace un mes y ya se han relevado 300 niños.

De este trabajo interdisciplinario participan siete profesionales de la Universidad del Sur, del Centro Integral de Neurociencias Aplicadas y de Neufitech, de Bahía Blanca y dos investigadoras de la Universidad de La Plata expertas en optometría. El equipo local está conformado por 12 investigadores, becarios, estudiantes de tesis de distintos posgrados de las distintas áreas de la Facultad de Educación de la UNCuyo. Se involucran expertos en temáticas de Física, Neurociencias, Psicología, Ingeniería en Programación, Optometría y Psicopedagogía.

Para llevarlo a cabo se utilizan herramientas de evaluación y test que permiten describir las estrategias que realizan los sujetos para la lectura. Para ello apelan a la lectura en papel, en plataformas informatizadas y el uso de recursos como registradores de movimientos oculares (eye tracking).

El programa fue diseñado e implementado por Neufitech y el Centro Integral de Neurociencias Aplicadas e incorpora el uso de diversos dispositivos de entrada de información, entre ellos dispositivos de seguimiento ocular.

A estos datos sobre motilidad ocular se los entrecruzará con información sobre capacidades atencionales y de lectura en la población de estudiantes de primaria seleccionada. Luego del relevamiento de campo se realizará un análisis e interpretación de la información obtenida, lo que permitirá, tras ese trabajo de campo lograr una caracterización de un parámetro estándar.

Por ahora, “la información no se traduce en diagnóstico”, aclaró Rodríguez, pero esperan que así sea dentro de un par de años a partir de los parámetros que logren establecer y así poder detectar dificultades.

Cómo se evalúa

“Esto permitirá caracterizar las capacidades y cómo éstas definen e impactan en el aprendizaje de la lectura, en atención en la memoria, y en los diferentes aspectos relacionados con el proceso de aprendizaje”, aclaró. En síntesis, Rodríguez explicó de qué manera estos estudios son clave para entender cómo los chicos aprenden a leer y cómo está esto afectado por posibles variables como la atención, memoria o visión, entre otros.

Refirió que por ahora, este recurso se ha usado en la clínica, pero no a gran escala y tampoco hay experiencias en el país ni en el español. Se han hecho estudios en personas con dislexia, en cuyo caso explicó: “Frente a un texto se ve como el ojo va haciendo saltos sílabas por sílabas, ese ojo tendrá un movimiento silábico, en cambio un lector competente tal vez haga esa pausa en determinadas partes del texto como un punto”.

“La meta es caracterizar el comportamiento. Utilizar el relevamiento de movimientos oculares es como ver adentro en el proceso de construcción de la lectura”, agregó Gustavo Gasaneo, doctor en Física y director del Centro Integral de Neurociencias Aplicadas.

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