En el marco del ciclo Mentes Expertas, el reconocido psiquiatra español, Enrique Rojas, llegará a Mendoza para brindar una charla centrada en la salud mental, la gestión de las emociones y la construcción de una vida con sentido.
El reconocido psiquiatra español Enrique Rojas llega a Mendoza con una charla sobre la salud mental, la ansiedad, la aceleración de la vida y la felicidad.
En el marco del ciclo Mentes Expertas, el reconocido psiquiatra español, Enrique Rojas, llegará a Mendoza para brindar una charla centrada en la salud mental, la gestión de las emociones y la construcción de una vida con sentido.
La cita será el viernes 15 de mayo a las 20 en el Teatro Mendoza, como parte de una gira internacional que también incluye ciudades como Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile.
Enrique Rojas es psiquiatra, profesor universitario y director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Madrid. Autor de numerosos libros sobre ansiedad, felicidad y propósito vital, ha desarrollado una trayectoria enfocada en el análisis del comportamiento humano y la educación emocional, con un enfoque que combina rigor clínico y divulgación.
En diálogo con Los Andes, el especialista abordó las claves para comprender el malestar contemporáneo y los desafíos de vivir en una sociedad acelerada.
Vivimos en una cultura marcada por la urgencia, donde todo parece exigir resultados inmediatos. Para Rojas, esta lógica impacta directamente en la forma en que las personas construyen su vida.
“Vivimos en una sociedad de la inmediatez, de la rapidez de los acontecimientos. La gente joven lo dice en lenguaje coloquial: ‘yo lo quiero todo y lo quiero ya’. Y esto provoca una fugacidad: todo es transitorio, pasajero, epidérmico”.
En sus conferencias suele ir un paso más allá y definir este escenario como una “sociedad enferma de prisa”, donde lo urgente desplaza a lo importante. En ese contexto, el malestar no solo se explica por lo que ocurre afuera, sino también por la forma en que cada persona procesa lo que le sucede.
El psiquiatra sostiene que la ansiedad se convirtió en el trastorno predominante de nuestra época, en gran medida por la velocidad de los cambios sociales.
“Es una sociedad muy complicada, porque todo fluye demasiado deprisa. La sociedad ha cambiado más en 20 años que en un siglo. Lo que antes era sólido, ahora es líquido. Estamos en cambios permanentes”.
Lejos de plantearla como un fenómeno abstracto, Rojas la vincula con la falta de orden, la hiperexigencia y la ausencia de proyectos claros. En esa línea, insiste en que la ansiedad “tiene lógica” y puede entenderse si se analizan las condiciones de vida actuales.
En este contexto, también se transformó el rol del psiquiatra: “Hace 30 o 40 años era el médico de los enfermos mentales. Hoy, en muchos países desarrollados, se ha convertido en una especie de médico de cabecera”.
La hiperconectividad y el exceso de estímulos generan saturación mental y dificultades para concentrarse.
Para Rojas, el exceso de información no necesariamente amplía la libertad, sino que muchas veces reduce la capacidad de procesar lo que ocurre. El resultado es una mente saturada, con menor claridad y foco.
En relación con esto, se le consultó si el aumento de diagnósticos en salud mental responde a un fenómeno de autodiagnóstico impulsado por la sobreinformación o si efectivamente hay más casos. Rojas sostuvo que ambas dimensiones conviven: “Son las dos cosas. Es un hecho real que hay un aumento, porque la sociedad se ha vuelto muy rápida, en donde el estrés, la ansiedad y la depresión están a la vuelta de la esquina”.
Para el especialista, el orden mental es una condición fundamental del bienestar.
“El orden es un valor muy importante en la conducta humana. Es el placer de la razón, un sedante que eleva el estado de ánimo”.
En sus conferencias lo sintetiza en una frase directa: “Si no ordenás tu cabeza, tu vida se desordena”. Ese orden, explica, se construye en distintos niveles: saber qué se quiere, organizar la vida cotidiana, establecer una jerarquía de valores y cuidar los vínculos.
Frente a este escenario, Rojas destaca el papel central de la voluntad. En un contexto donde predomina la gratificación instantánea, la capacidad de sostener el esfuerzo y postergar recompensas se vuelve clave.
“La voluntad es más importante que la inteligencia”, afirma, y la define como la capacidad de proponerse objetivos concretos, medibles, y trabajar con constancia para alcanzarlos.
Uno de los ejes centrales de su enfoque es la construcción de un proyecto de vida. Para ello, plantea dos pasos iniciales: conocerse a uno mismo y definir qué se quiere.
Ese proyecto, sostiene, se apoya en cuatro pilares: amor, trabajo, cultura y amistad. Sin esa dirección, advierte, el equilibrio emocional se vuelve frágil.
Además, subraya la importancia de la coherencia y el realismo para no caer en decepciones. “Para evitar frustraciones, es fundamental tener objetivos medibles y con los pies en la tierra”.
Lejos de una idea idealizada, Rojas sostiene que la felicidad existe y la define como una “vida lograda”, es decir, "una vida en la que se le ha sacado el máximo partido”.
Además, explica que “la felicidad consiste en dos cosas: una personalidad equilibrada y un proyecto de vida con esos cuatro pilares: la vida afectiva, la vida profesional, la cultura y los amigos. Los más importantes son el amor y el trabajo".
Sin embargo, el psiquiatra aclara que la felicidad absoluta no existe: "Es como un puzzle al que siempre le faltan piezas”, y depende de la interpretación que cada persona hace de la realidad.
El psiquiatra destaca que en la actualidad muchas enfermedades mentales cuentan con tratamientos eficaces y mejores tasas de recuperación. “Hoy casi todas las enfermedades mentales se curan: las depresiones, la ansiedad, el estrés. Todavía no se cura la esquizofrenia, por ha habido un cambio enorme, grandes avances”, explica.
En cuanto a los enfoques terapéuticos, se muestra crítico con el psicoanálisis tradicional, al que considera extenso y poco práctico, y reivindica la psicoterapia cognitivo-conductual por su orientación concreta.
“Consiste en cambiar la forma de procesar la información del paciente, lo que tiene un impacto directo en su conducta. Es modificar la manera de reaccionar ante los acontecimientos”, sostiene.
La llegada de Rojas a Mendoza se inscribe dentro de la expansión de propuestas de salud mental en espacios masivos. Conceptos como ansiedad, estrés o burnout dejaron de ser exclusivos del ámbito clínico para instalarse en la conversación cotidiana.
En ese escenario, el ciclo Mentes Expertas invita a frenar, revisar la forma de pensar y ordenar prioridades. Lejos de fórmulas rápidas, propone herramientas para transitar la incertidumbre y construir una vida con mayor equilibrio y sentido.