Enrique Rojas llega a Mendoza: por qué vivimos apurados y cada vez más ansiosos

Enrique Rojas, referente de la psiquiatría, visitará Mendoza para abordar la gestión emocional y la construcción de sentido en un mundo apurado.

La escena se repite en distintas ciudades del mundo: auditorios llenos para escuchar a especialistas en salud mental hablar de ansiedad y sentido de vida en un contexto donde todo parece ir más rápido que las personas. En ese marco se inscribe la llegada de Enrique Rojas a Mendoza, uno de los referentes más conocidos de la psiquiatría en habla hispana.

Se presentará el viernes 15 de mayo a las 20 en el Teatro Mendoza (San Juan 1427, Ciudad), dentro del ciclo internacional Mentes Expertas. Las entradas se pueden adquirir en Events.flashpass.com.ar. La visita forma parte de una gira que incluye Montevideo, Buenos Aires y Santiago de Chile, y que replica en América Latina un formato ya consolidado en Europa: conferencias presenciales centradas en la gestión emocional y el bienestar.

Una sociedad acelerada

Lejos del tono motivacional liviano, la propuesta de Rojas apunta a un punto más incómodo: cómo el desorden interno termina impactando en cada aspecto de la vida cotidiana. En sus exposiciones insiste en que buena parte del malestar actual no se explica solo por lo que ocurre afuera, sino por la forma en que cada persona procesa lo que le pasa. “Vivimos en una sociedad enferma de prisa, donde todo es urgente y casi nada es importante”, señala en una de sus intervenciones difundidas en el canal de YouTube de Mentes Expertas, donde describe un escenario marcado por la ansiedad constante y la falta de pausa.

enrique rojas

Orden mental, vida en eje

Desde ese diagnóstico, su planteo avanza hacia una idea que atraviesa toda su obra: la necesidad de construir orden interno como base de cualquier proyecto personal. “Si no ordenás tu cabeza, tu vida se desordena”, afirma en otra de sus conferencias publicadas en ese mismo canal, en una frase que sintetiza su enfoque. No hay atajos ni soluciones inmediatas: lo que propone es disciplina emocional, algo menos atractivo que la motivación instantánea pero, según plantea, mucho más efectivo a largo plazo.

Ese eje se completa con otra de sus ideas recurrentes: el peso de la interpretación. “No nos afecta lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa”, repite en distintas charlas difundidas en YouTube, donde desplaza el foco desde las circunstancias hacia la mirada individual. En un contexto donde la explicación de los problemas suele buscarse afuera, su enfoque va en sentido contrario: asumir un margen de responsabilidad personal sin negar la complejidad del entorno.

Ciencia, divulgación y masividad

Rojas, catedrático de Psiquiatría y director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, construyó su trayectoria en ese cruce entre práctica clínica y divulgación. Con más de dos millones de libros vendidos y una presencia sostenida en medios internacionales, su trabajo apunta a traducir conceptos complejos en ideas aplicables a la vida cotidiana. “La felicidad no depende de la realidad, sino de la percepción de la realidad que uno hace”, sostiene en distintas intervenciones públicas, una definición que condensa buena parte de su pensamiento.

En esa misma línea, el especialista vincula bienestar con dirección personal. “La madurez consiste en tener un proyecto de vida coherente”, afirma en otro de sus videos difundidos en el canal de Mentes Expertas, donde plantea que el sentido no aparece de manera espontánea, sino que se construye a partir de decisiones sostenidas en el tiempo. No se trata de eliminar el malestar, sino de darle un marco que permita procesarlo.

La llegada de Rojas a Mendoza se inscribe en un contexto más amplio: el crecimiento de propuestas vinculadas a la salud mental en espacios masivos. Conceptos como ansiedad, estrés o burnout dejaron de ser exclusivos del ámbito clínico para instalarse en la conversación cotidiana. En ese escenario, el formato de conferencias abiertas funciona como un punto intermedio entre la consulta individual y la divulgación general, con la intención de generar impacto más que profundidad terapéutica.

Un ciclo que cruzó continentes

Ese modelo es el que impulsa Mentes Expertas, una plataforma nacida en España a comienzos de la década de 2010 de la mano de Marina Zambrana y Pedro “Perico” Cornejo. Lo que comenzó como una iniciativa orientada al ámbito empresarial se expandió hacia el público general, con un formato de conferencias que reúne a referentes de la psicología, el liderazgo y el desarrollo personal.

En poco más de una década, el ciclo superó los mil eventos y consolidó su presencia tanto en Europa como en América Latina, con giras que incluyen ciudades como Madrid, Valencia, Sevilla, Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile. La propuesta se sostiene sobre una idea central: trabajar la actitud como una herramienta activa para mejorar la calidad de vida, un concepto que atraviesa todas sus conferencias.

En el caso de Rojas, ese enfoque adquiere un tono más clínico, apoyado en su experiencia profesional. Sus intervenciones combinan diagnóstico y propuesta, con un lenguaje directo que evita el tecnicismo pero también el optimismo vacío. “La ansiedad es el gran mal de nuestro tiempo”, señala en otra de sus exposiciones difundidas en YouTube, donde analiza cómo la sobrecarga de estímulos y la velocidad de la vida contemporánea impactan en la salud mental.

La conferencia que presentará en Mendoza se inscribe en esa línea: una invitación a revisar la propia forma de pensar, ordenar prioridades y construir una mirada más estable sobre lo que sucede. En un auditorio lleno, ese tipo de planteos suele generar algo poco frecuente: silencio, atención sostenida y, en algunos casos, incomodidad. No es un mal síntoma.

Enrique Rojas en 5 ideas incómodas que atraviesan sus conferencias

  • La felicidad no es un estado, es una construcción

    Rojas insiste en correr la idea de felicidad como algo que “te pasa”. En sus charlas plantea que es el resultado de pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo, no un golpe de suerte ni un momento aislado.
  • El exceso de información no te hace más libre

    En varias intervenciones advierte sobre el impacto de la sobreinformación: cuanto más estímulos, menos capacidad de procesarlos. La consecuencia, según describe, es una mente saturada que pierde foco y claridad.
  • La ansiedad tiene lógica, no aparece de la nada

    Lejos de tratarla como un fenómeno abstracto, la vincula con hábitos concretos: falta de orden, hiperexigencia y ausencia de proyectos claros. No la romantiza ni la dramatiza, la explica.
  • Sin proyecto, no hay equilibrio

    Una de sus ideas más repetidas: la estabilidad emocional no depende solo de “sentirse bien”, sino de tener dirección. Sin un rumbo definido, todo lo demás se vuelve frágil.
  • El problema no es el dolor, es no saber qué hacer con él

    Rojas suele marcar que evitar el malestar no es posible ni deseable. El eje está en cómo se lo procesa. Ahí es donde aparece la diferencia entre alguien que se estanca y alguien que avanza.

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