El frío llegó con fuerza a Mendoza, y con él las consultas médicas por enfermedades respiratorias se incrementaron de forma notoria. Eduardo Figueroa, médico otorrinolaringólogo, describió el escenario actual como “desafiante” para quienes trabajan con patologías vinculadas a las vías aéreas. En una entrevista con Aconcagua Radio, explicó las causas, los cuadros más frecuentes y las recomendaciones para cuidar la salud en estos meses donde confluyen virus, alergias y clima extremo.
"Para nosotros es una época desafiante. Mendoza combina temperaturas frías con cambios bruscos y un clima muy seco. Eso hace que aumenten tanto las infecciones respiratorias como las enfermedades inflamatorias, como las alergias. El viento Zonda y el ciclo de polinización de algunas especies vegetales agravan los síntomas”, detalló Figueroa. El especialista explicó que las afecciones respiratorias afectan a todos los grupos etarios, aunque algunas patologías son más comunes en ciertas edades. “Las otitis y las rinitis, por ejemplo, las vemos más en la infancia y adolescencia. Las faringitis y sinusitis tienden a presentarse más en adultos, a partir de los 25 años”, precisó.
¿Cuándo consultar y evitar la automedicación?
Uno de los mayores riesgos que observa el médico es el uso indebido de antibióticos. “Muchas enfermedades se parecen al principio, como una rinitis crónica y un resfrío. La automedicación puede hacer que, cuando realmente necesitemos antibióticos, nuestro cuerpo no responda bien por la alteración de la flora bacteriana”, advirtió.
Según Figueroa, un resfrío común mejora en 3 a 5 días. Si los síntomas persisten o se agravan con fiebre, es momento de consultar. “La mayoría de las infecciones inician como virales. Si luego hay una sobreinfección bacteriana, es cuando se requiere un tratamiento más específico”, agregó.
¿Cuándo se considera que una afección es crónica?
Si una rinitis o sinusitis persiste más de 12 semanas, ya es una patología crónica, dijo Figueroa. En estos casos, el tratamiento cambia por completo, ya que las causas y el abordaje difieren de las afecciones agudas.
¿Y cómo cuidar la vía aérea en casa? Entre las recomendaciones más prácticas, el médico destacó la importancia de ventilar los ambientes al menos dos veces al día y el uso de humidificadores. “La calefacción seca mucho el aire. Tener un humidificador en la habitación donde dormimos es una muy buena estrategia”, sostuvo.
También hizo hincapié en la presencia de mascotas. “Las mascotas traen consigo polvo, ácaros y polen. Lo ideal sería que no duerman en la cama ni estén en los dormitorios”, señaló.
Además, aconsejó una práctica sencilla y económica: la limpieza nasal con soluciones salinas o hipertónicas. “Es fundamental para barrer las partículas que respiramos y reducir la irritación. No tiene efectos adversos y se puede hacer una o dos veces por día. Incluso se puede preparar en casa con agua destilada, sal y bicarbonato”, recomendó.
¿Y los descongestivos?
Cuidado con los vasoconstrictores como la nafazolina u oximetazolina. “Dan alivio rápido, pero generan efecto rebote y dependencia. A largo plazo dañan la mucosa nasal”, advirtió Figueroa.
En síntesis, en otoño y en invierno, las condiciones climáticas mendocinas exigen prestar atención a la salud respiratoria. El mensaje del especialista es claro: diagnóstico profesional, prevención diaria y responsabilidad en el uso de medicamentos son las claves para respirar mejor.
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