Empiezan las clases y se apuesta con todo a lo virtual

Los chicos, por ahora, seguirán las clases desde casa. / Foto: Ignacio Blanco.
Los chicos, por ahora, seguirán las clases desde casa. / Foto: Ignacio Blanco.

Educación. En las jornadas docentes de la semana pasada se abocaron a definir cómo se seguirán impartiendo los contenidos en esta modalidad. Preocupación por 8.000 alumnos “poco conectados”.

Aunque haya ganas y se ensayen planificaciones para intentar volver a las aulas, al menos parcialmente, la situación epidemiológica actual indica que esto sería casi imposible para el ciclo que se renueva mañana.

Tanto es así que en las jornadas docentes que se llevaron adelante durante la semana pasada se propuso planificar lo que resta del 2020 de forma virtual. Todo a partir de la consideración de que, si el panorama de la pandemia llegara a cambiar, sería más fácil adaptarse para una eventual vuelta presencial, porque justamente la experiencia clásica ha sido siempre presencial.

En estos encuentros, que por primera vez fueron mediados por la tecnología, también se vio reflejada la preocupación de maestros y profesores por los alumnos que tienen problemas para seguir conectados con la institución.

Según la Dirección General de Escuela (DGE), son cerca de 8.000 chicos los que designan como “poco conectados”, es decir, que muestran un incumplimiento de tareas equivalente a más de nueve inasistencias. Este grupo forma parte de un total de 180.000 alumnos entre inicial, primaria y secundaria.

La subsecretaria de Educación de la DGE, Graciela Orelogio, explicó que durante esos días los docentes analizaron hasta dónde llegaron con los alumnos en cuanto a los ejes prioritarios, para luego determinar los que restan por impartir.

“El eje de estos días fue pensar lo que nos queda bajo el supuesto de que sigamos en la virtualidad hasta fin de año”, manifestó. La funcionaria señaló que optaron por trabajar de esa manera porque los docentes podrían adaptar rápidamente lo pedagógico si la situación cambiara.

Vuelta a las aulas

“Trabajar la presencialidad no tenía mucho sentido en este momento, por eso ahondamos en las estrategias pedagógicas, como el aula invertida (aprender en casa y consultar en la escuela), ABP (aprendizaje basado en proyectos), entre otros”, enumeró.

De todas formas los docentes se tomaron un día de las jornadas para analizar cómo se podría aplicar el protocolo de vuelta a clases dispuesto por la Nación a cada una de las escuelas. “Fue un trabajo muy difícil que tenía que hacerse a conciencia”, reconoció la funcionaria.

Con respecto a la eventual vuelta a las aulas, Orelogio reconoció que no hay fechas ni estimativas. “En junio armábamos escenarios posibles para retornar por sectores, por niveles y esto que se desató unos días atrás dejó sin efecto todo lo que habíamos trabajado”, compartió a la vez que aclaró que todo dependerá de la autoridad sanitaria.

Poco conectados

Entre los temas más recurrentes de estos encuentros la funcionaria pudo identificar la angustia por aquellos alumnos que no están siguiendo el proceso de aprendizaje.

“Los desconectados totales son poquitos y hemos detectado que tienen que ver con los que se mudaron ya sea de provincia o de departamento. Los que más preocupan son los que llamamos ‘poco conectados’, que son casi 8.000 tomando inicial, primaria y secundaria”, informó la subsecretaria.

Si bien para Orelogio son pocos en proporción a los 180.00 alumnos del sistema, no dejan de ocuparse porque detrás de ellos hay chicos con nombre y apellido. Como parámetro para obtener este total se toma aquellos que tienen más de 9 ausentes por mes. “Esta desconexión se da por varias razones, porque en su zona no hay internet, no tienen un dispositivo para conectarse y les llegan las tareas en fotocopias. O porque les falta el apoyo familiar y les resulta más difícil la virtualidad”, enumeró.

Reflexiones docentes

Para Ernesto, profesor y también coordinador de Aprendizaje de Experiencias Protegidas (ADEP), los docentes no pueden resolver la escuela en unas pocas horas de jornadas, sino que se debe seguir trabajando en resto del año en Educación en Tiempo de Pandemia.

“Con los cuatro meses de prueba que tuvimos no se lograron los objetivos propuestos, porque no solo es un problema de conectividad, sino que hay un problema muy grande de responsabilidad por parte de la familia”, aseguró el docente. Durante este tiempo él pudo observar dos situaciones muy diferentes en escuelas en las que trabaja.

“En Guaymallén tuvimos un 10% trabajando en una plataforma que la mayoría no pudo ingresar, mientras que en Las Heras trabajó un 92% con WhatsApp y apoyo de la familia”, contrastó. Por eso para él es fundamental en este contexto que haya algún adulto en el hogar “que esté encima de la educación del chico” y que los directivos se vayan adaptando a las herramientas de los mismos.

En tanto Carina, docente de lenguas extranjeras, observó en las jornadas cierta desconexión entre lo que las autoridades esperaban que hicieran los trabajadores, la superposición de tareas que tuvieron que cumplir (sobre todo en los que prestan servicios en más de una escuela) y la cantidad y el tipo de material.

“Hubiéramos necesitado más lineamientos prácticos”, consideró. Para ella se ve “lejanísimo volver”, por lo que estuvo de acuerdo en planificar el año en la virtualidad. “El foco ha estado en estrategias que podemos implementar. Por ello contamos las cosas que nos fueron sirviendo y las pusimos en común”, detalló. Tal como su colega destacó el enorme esfuerzo de los docentes que le “pusieron el cuerpo y su vida” para seguir enseñando durante la pandemia.

Definen por consulta cómo será el cierre de notas

La forma de evaluar en el contexto virtual fue, desde el comienzo, una de las grandes dificultades que se le planteó al sistema educativo.

De hecho, si bien los docentes de secundario pusieron las notas del primer cuatrimestre, no se consideran cerradas.

Por esa razón desde la DGE abrieron el juego y el viernes pasado consultaron con los maestros sobre la forma de evaluar a fin de año. “Les preguntamos cómo creen que, en caso de terminar efectivamente en forma virtual, se pueden acreditar los conocimientos”, detalló Graciela Orelogio, subsecretaria de Educación.

Para la funcionaria es fundamental escuchar las opiniones de los trabajadores para que, cuando se tome una decisión, se tengan en cuenta las particularidades y se vea lo que se puede aplicar o no en cada caso. “Nos queda un material para trabajar en los próximos 15 días que nos permitirá ir delineando mejor cómo hacemos para entregar libretas”, deslizó.

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