Tener la glucemia elevada tras un análisis de rutina es un hallazgo cada vez más común en distintas edades, incluidos los más jóvenes. Sin embargo, antes de apelar a restricciones extremas, la clave está en incorporar pautas nutricionales estratégicas y esta nota tiene el truco que necesitás saber para controlar el azúcar.
Según explicó la nutricionista Lorena Narpe en radio Aconcagua, no se trata de eliminar grupos enteros de alimentos, sino de aprender a combinarlos, prepararlos y consumirlos en el orden adecuado para evitar que el azúcar se absorba de forma intempestiva en el organismo.
Para quienes buscan cuidar sus valores o prevenir complicaciones, la especialista detalló 7 recomendaciones prácticas para controlar los niveles de azúcar en la sangre en el día a día.
1-Aplicar el truco del "almidón resistente" con la papa y el arroz
Los vegetales con almidón, como la papa, la batata, el choclo y también el arroz blanco, suelen elevar rápidamente la glucemia cuando se consumen calientes. Sin embargo, existe un procedimiento sencillo: al hervir la papa o el arroz y dejarlos enfriar un día entero en la heladera, el almidón se transforma en "almidón resistente". De este modo, no solo pasa a ser un excelente alimento para la microbiota intestinal, sino que el cuerpo absorbe esa glucosa a una velocidad mucho más lenta.
Orden del plato: iniciar la comida con fibra y proteínas antes que los hidratos de carbono ayuda a regular los picos de azúcar.
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2-Cambiar el orden de los alimentos en el plato
Como en matemática, el orden de los factores sí altera el producto cuando se busca evitar picos glucémicos. Lo ideal es comenzar la ingesta por la fibra (verduras o ensaladas) o las proteínas, y dejar los hidratos de carbono o el postre para el final. En el desayuno, la regla aplica igual: conviene iniciar con un huevo o frutos secos y dejar la fruta o el pan para el cierre.
3-Nunca comer los hidratos de carbono solos
Si se decide comer una porción de fideos o harinas blancas, la indicación es acompañarlos siempre con proteínas (huevo, pollo, carne o legumbres) y una buena porción de verduras. Las proteínas y las grasas saludables permanecen más tiempo en el estómago, otorgan mayor saciedad y provocan que la glucosa ingrese al torrente sanguíneo de manera pausada.
4-Priorizar la fruta entera por sobre los jugos
Aunque existe el mito de que hay que eliminar la fruta, la indicación nutricional es consumirla entera. Al comer una fruta completa se aprovecha toda su fibra, lo que amortigua la asimilación de la fructosa. En cambio, en un jugo exprimido —por ejemplo, de cuatro naranjas— la fibra queda descartada y lo que ingresa al cuerpo es casi de forma exclusiva el azúcar del fruto.
5-Reemplazar aderezos procesados por hummus
Las legumbres son aliadas fundamentales para controlar la glucemia. Preparar un hummus casero —procesando garbanzos con jugo de limón, un diente de ajo y aceite de oliva— permite sustituir mayonesas o quesos untables comerciales. Esta preparación aporta una importante cantidad de fibra junto con sus carbohidratos, previniendo los picos de azúcar.
Priorizar la fruta entera por sobre los jugos para controlar el azúcar en sangre
6-Sumar cereales integrales y quinoa
Los cereales integrales, como el arroz integral o las harinas integrales, demandan más tiempo de cocción pero aportan un nivel de fibra superior al de las versiones refinadas. Asimismo, la quinoa destaca como un cereal versátil que aporta abundante proteína y fibra, constituyendo una alternativa ideal para diversificar la dieta.
7-Moverse 10 minutos después de comer
Existe evidencia de que realizar al menos 10 minutos de actividad física ligera inmediatamente después de las comidas principales —como dar una caminata a paso firme o pasear al perro— ayuda a que el azúcar no se absorba tan rápido. Vale igual para los ejercicios de fuerza. Su práctica regular es fundamental a cualquier edad, ya que el músculo utiliza de forma directa la glucosa en circulación y evita que el hígado la transforme y almacene como triglicéridos.
Bonus: opciones de conservación y productos en góndola
Respecto a la elección de insumos en el supermercado, Narpe aclaró que las verduras congeladas son una de las mejores opciones de conservación, ya que no suelen contener agregados ni conservantes. En el caso de las legumbres en lata, como arvejas o atún, si bien contienen sodio debido a su proceso, siguen siendo alternativas válidas siempre que su etiqueta indique únicamente agua, sodio y el alimento principal.
Por último, al analizar los edulcorantes, la profesional advirtió que, si bien las opciones sin calorías no elevan metabólicamente la glucemia, el sabor dulce genera una respuesta cerebral vinculada a la saciedad que puede inducir a buscar más alimentos dulces durante el día. Asimismo, recomendó leer detenidamente las etiquetas de las marcas más económicas para verificar que no contengan sacarosa oculta.