"Fui armando durante 62 años lo que he logrado ahora, que es hacer este museo, que ya tiene un año y unos meses", cuenta con orgullo y emoción, José Alberto Vicente sobre cómo nació su museo y su amor por la fotografía. "Desde chico me gustó la fotografía. Empecé con una cámara que era de mi padre, pero en la casa ninguno fue fotógrafo, sino que me gustó a mí de chico. Y sacaba fotos del paisaje, a la familia", suma.
-¿A qué se dedicaba antes de tener su colección?
-Entré a los 24 años en la Compañía Argentina de Teléfonos y después, en el año '92, la vendieron y la compró la compañía Telefónica. Estuve trabajando ahí 43 años. Me fui antes de jubilarme con el retiro voluntario y con lo que me pagaron compré esta esquina. Después, con lo que iba cobrando de mi jubilación, la fui remodelando para que quedara como un museo, con los requisitos que pedía la municipalidad de la Capital.
Museo Cámaras fotográficas
Museo Cámaras fotográficas. La cámara de cajón Enermann de fines del siglo XIX representa la transición a los aparatos portátiles.
Marcelo Rolland / Los Andes
-¿Qué lo motivó a hacer un museo?
-Empecé juntando estampillas, monedas, billetes antiguos, cajitas de fósforo, un montón de cosas de carpintería, lámparas antiguas... De todo un poco. Y la idea era hacer un museo. Muchos me decían de hacerlo en mi casa, pero era chica para hacer esto. Entonces la idea fue hacerlo en este local.
Cuando pasaba para el trabajo veía esta esquina y me gustó porque es estilo antiguo. He visto varios museos en otros lugares del mundo así, que son justamente edificaciones antiguas, que se remontan a un pasado. Lo inauguré el 28 de febrero de 2025. Lo he hecho todo por mi cuenta, pero la idea mía es que todo esto trascienda, que todo quede para Mendoza. Cuando el día de mañana yo no esté, que alguien lo siga. La idea mía es dejar un legado.
-¿Cuáles son las cámaras más antiguas que hay en el museo?
-Las más antiguas son del 1890, 1895 aproximadamente.
Museo Cámaras fotográficas
José Vicente soñó toda su vida con armar un museo de cámaras.
Marcelo Rolland / Los Andes
-¿Y cuántas cámaras tiene?
-La verdad es que me tengo que poner a hacer el inventario. Lo que pasa es que me siguen llegando y he seguido comprando cosas, entonces todavía no termino de organizar todo para después hacer un inventario que diga de qué año es. De todas maneras, con cada cámara me tomé el trabajo de ir buscándolo y haciéndolo. Primero la buscaba en Google, después me "instalaron" la inteligencia artificial y ahí puedo sacar más datos sobre cada cámara. Entonces hice hacer tarjetas en estilo antiguo y ahí le pongo la marca, el año en que fue fabricada, el modelo de la cámara, si es Nikon F1, F2, distintos modelos y después abajo el país donde fue fabricada.
Hay de distintos países: hechas en Suiza, máquinas japonesas, rusas, chinas, de Estados Unidos, de Alemania. También distintos tipos de lentes, de rollos. No solamente van a poder ver cámaras, sino también distintos tipos de adaptadores, de filtros para hacer efectos. También una serie de fotómetros, distintos trípodes, pueden ver ampliadoras fotográficas en blanco y negro, y de color, algunas cámaras de cine. Después tengo distintos tipos de cámaras réflex, cámaras espías que usaban durante la guerra, la cámara Minox que usaban en Alemania.
-¿Cuál es, para usted, la más rara?
-Hay varios modelos. Hay una que es una minutera que tiene para revelar en la misma cámara. Se usaban en las plazas para sacar fotos de pequeño tamaño, después se recortaban en forma circular y se ponían en medallones o en camafeos. También hay personas que utilizaban esas fotos chicas, le ponían lacre alrededor, las sellaban y se ponían en la parte de atrás cuando se enviaban algunas cartas muy importantes por correo.
Museo Cámaras fotográficas
José Vicente con una de las miles de cámaras que alberga en su museo.
Marcelo Rolland / Los Andes
-¿Cómo aprendió a sacar fotos?
-Estuve antiguamente en la Peña Fotográfica, ahí aprendí también muchas técnicas a través de fotógrafos con mucha experiencia porque cuando era chico, como decían antes, aprendíamos "quemando" fotografías porque no había muchos libros o profesores de fotografía. Entonces, la cuestión era ir sacando fotos, anotando con qué velocidad, con qué abertura de diafragma, si le faltaba luz, y distintos ángulos: picado, contrapicado, plano holandés, jugar con filtro.
En el revelado también se podían hacer muchas técnicas, como darle más o menos temperatura a los químicos para que saliera más oscura o más clarita.
-¿Cuál fue su cámara preferida?-
Con las que más saqué fotos y sigo sacando fue con las Canon, que tuve la A1 y la AE1.
Museo Cámaras fotográficas
Joya. La cámara minutera Carl Zeiss de alrededor de 1890 funcionaba también como laboratorio de revelado.
Marcelo Rolland / Los Andes
-¿Cómo vio el cambio de la fotografía a lo digital?
-Como del día a la noche. A mí me costó pasarme a la parte digital, me aferré mucho a la parte analógica con el revelado, con jugar con las luces, los blancos y negros, con cámaras analógicas. Hasta que mi última cámara fue la Nikon F5, que se la compré a un amigo reportero gráfico, Roberto Mastrapascua.
-¿Continúa buscando cámaras?
-Sí, sí. La idea mía es después ir despejando las cámaras más modernas plásticas y llevarlas a la parte del sótano, donde también ya tengo muchas cámaras, y acá ir poniendo las más importantes en la parte de arriba, que es donde más gente viene a visitar.
Y si alguien tiene alguna cámara antigua y la quiere donar, con mucho gusto. Yo le pongo el nombre. A lo mejor hay gente que las tiene de adorno. Vino hace poco una señora y otra familia y me dicen: "Uy, no sabíamos que existía esto en Mendoza y hemos tirado muchísimas cámaras". Lo que es una pena porque cada cámara, para mí, es un pedacito de la cultura de la fotografía a nivel mundial.
La cámara de don Bernardo Razquin
"Vino un día la hija de don Bernardo Razquin -el célebre meteorólogo y andinista mendocino- con su esposo y me dijeron: 'José, tenemos la cámara que era de mi papá y queremos donarla para su museo, ¿le gustaría recibirla?' Le dije: 'Sería un honor para mí poder tener esta cámara en el museo'. Así que pasaron unos días y me la trajeron y después le pedí una foto, así que también está una foto de don Bernardo. Con esa cámara él subió 17 veces el cerro Aconcagua y también me decía la hija que a las 5 de la mañana él se levantaba para sacar fotos de los amaneceres.
Museo Cámaras fotográficas CÁMARA BERNARDO RAZQUIN
Voigtländer. La cámara que usó el meteorólogo Bernardo Razquin, donada por su hija.
Un museo, no un comercio
"Cuando fue la inauguración, el intendente dijo que lo iban a poner como un hito de turismo en la cultura de Mendoza, pero hasta ahora no. A lo mejor están en tratativas, no sabría decir, pero eso fue lo que él dijo", afirma Vicente con la esperanza de dar a conocer más su espacio.
"Es un museo sin fines de lucro, pero me cobran como comercio. Lo ideal sería si me pudieran eximir de esos gastos, pagar menos luz, menos agua, de a poco ir disminuyendo gastos para poder mantenerlo y pudiendo comprar más cámaras. Al no cobrar entrada, no puedo poner empleados y lo atiendo yo solo", concluye.
Para visitarlo
La entrada es libre y gratuita en el museo ubicado en calle Coronel Plaza, esquina avenida España de la Ciudad de Mendoza, muy cerquita de la Nave Cultural.
Está abierto de lunes a viernes de 10 a 13 y de 17 a 19.
Museo Cámaras fotográficas
Museo Cámaras fotográficas José A. Vicente
Marcelo Rolland / Los Andes
museo fotosnaiper
Fotosnaiper. Fabricado en la URSS, es una cámara montada sobre un chasis con culata, empuñadura y gatillo, diseñada para la fotografía de naturaleza, deportes y vigilancia milita
Marcelo Rolland / Los Andes
Museo Cámaras fotográficas CÁMARAS ESPÍAS
Mítica. La Minox de Alemania fue una de las cámaras espías por excelencia durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.
Marcelo Rolland / Los Andes
Museo Cámaras fotográficas
El Museo de Cámaras fotográficas José A. Vicente está ubicado en Avenida España y Coronel Plaza de la ciudad de Mendoza.
Marcelo Rolland / Los Andes
Museo Cámaras fotográficas
Museo Cámaras fotográficas José A. Vicente
Marcelo Rolland / Los Andes