El Arzobispado de Mendoza emitió un comunicado para desmentir los rumores y noticias sobre una supuesta sanción desde el Vaticano.
A través de un mensaje oficial, Monseñor Marcelo Colombo calificó como falsos los rumores sobre una supuesta sanción por la forma de recibir la Eucaristía.
El Arzobispado de Mendoza emitió un comunicado para desmentir los rumores y noticias sobre una supuesta sanción desde el Vaticano.
La polémica surgió cuando se comenzó a difundir información de supuestos conflictos respecto al derecho de los fieles a recibir la Eucaristía de rodillas y en la boca, a través de las redes sociales y diversos sitios de internet, los cuales habrían derivado en una supuesta sanción desde Roma. Estos fueron calificados por el Arzobispo como "mentiras" y "fake news" destinadas a confundir a los fieles.
Según las versiones que circularon en plataformas, el problema se habría producido en la Basílica de San Francisco donde se habría negado la comunión hasta aceptar recibir la Eucaristía de pie y en la mano, citando la instrucción Redemptionis Sacramentum para respaldar la postura de los fieles.
Ante esta situación, el Arzobispado de Mendoza, con la firma de Monseñor Marcelo Colombo, emitió un comunicado titulado “Ante tante mentira y Fake news”, para desmentir categóricamente cualquier sanción en su contra.
El Arzobispo apuntó directamente contra “un docente universitario de la Facultad de Filosofía y Letras”. “Escondido detrás de un seudónimo, difunde en un Blog sus opiniones, ataques y mentiras”, expresa el comunicado.
Para la autoridad eclesiástica, estas acciones representan un mecanismo de impunidad donde se degrada públicamente a sacerdotes y laicos desde el anonimato.
El documento oficial también hace un llamado a la responsabilidad de los creyentes al momento de reenviar publicaciones sin verificar su veracidad. Colombo enfatizó que "compartir información en el mundo digital no es un acto neutral y puede acarrear responsabilidades legales, ya que los números de contacto quedan registrados al difundir falsedades".
Asimismo, señaló que “otros sitios digitales, autopercibidos católicos, igualmente insidiosos, terminen reproduciendo, amplificando o legitimando mentiras que dañan personas concretas y empobrecen profundamente el clima humano y eclesial”.
Finalmente, el Arzobispo aclaró que su respuesta no busca una defensa personal, sino que es un servicio a la verdad ante ataques que también han afectado a su familia y amigos.
Para finalizar, la Iglesia mendocina reafirmó que, si bien la crítica honesta es bienvenida, la difamación cobarde disfrazada de defensa de la tradición no contribuye a la construcción de la comunidad cristiana. Por el momento, el prelado indicó que continuará su labor pastoral "tomando distancia de quienes buscan dañar, ofender, confundir y desautorizar".