3 de marzo de 2026 - 10:39

Dormían en un cajero y un hombre les cambió la vida: la historia de Hugo y su familia

Tras quedar en situación de calle con su bebé de un año, una charla fortuita en un banco del centro platense le cambió la vida. Hoy, tiene varios empleos, alquila una casa en City Bell y proyecta su propio emprendimiento.

En las calles 7 y 40 de La Plata, entre cartones y mantas, Hugo (23), Sofía y el pequeño Lucas buscaban refugio en el cajero del Banco Provincia. Hugo no dormía, pasaba las horas en vela vigilando el sueño de su mujer y su hijo, con el dolor de haber perdido su trabajo de albañil y no tener comida y un techo que ofrecerles.

Sin embargo, en una de las tantas noches que pasaron en la puerta del cajero no entró un cliente habitual, sino una oportunidad. Edgardo, dueño de Megallón (una pyme de medallones vegetales), se detuvo a charlar con ellos. Conmovido por la imagen de la familia, antes de irse lanzó la pregunta que lo cambiaría todo: "¿Podés trabajar?".

El "empujón" hacia una nueva vida

Hugo comenzó como ayudante de cocina en la pyme de Edgardo y rápidamente se convirtió en su mano derecha. "Cuando Edgardo me ofreció el trabajo, sentí un alivio inmenso. Esa oferta fue el empujón que yo necesitaba para salir adelante", recordó el joven en diálogo con La Nación. La estabilidad laboral le permitió lo que meses atrás parecía imposible: pagar un alquiler y salir de la calle.

"Verlos a los tres en la calle me partió el corazón. Yo también soy padre, me duele imaginarme a mí y a mi familia en una situación así. Él estaba roto emocionalmente, estaba pasando un momento horrible y solo quería cuidar a su familia. Lo que yo quería mostrarle es que podía soñar con una vida mejor", dijo Edgardo.

De dormir en un cajero a soñar con la pizzería propia: la historia de superación de Hugo y su familia en La Plata
Hugo y Sofía junto a su pequeño hijo en en cajero automático de La Plata.

Hugo y Sofía junto a su pequeño hijo en en cajero automático de La Plata.

Su compromiso con el trabajo le permitió acceder a otros empleos para complementar sus ingresos. Actualmente, además de seguir en Megallón los fines de semana, trabaja en la cadena Sushi Pop y pasó por carnicerías y dietéticas.

El primer "lujo" que se dio con su sueldo fue ir a la peluquería: "Tenía el pelo largo, desprolijo. Hacía ocho meses que no me lo cortaba porque no tenía el dinero. Tenía miedo de que me juzgaran, de que me vieran cuando llegara y me dijeran que me fuera", confesó sobre sus primeros días.

La historia de Hugo

Hugo tuvo una infancia compleja. Criado por su abuela Marta debido a que su madre padecía esquizofrenia y las largas ausencias laborales de su padre, aprendió desde los 13 años el valor del trabajo y el esfuerzo. A los 17 conoció a Sofía y a los 19 fueron padres de Lucas.

Ambos abandonaron el colegio y se mudaron juntos. Para sostener a su familia, Hugo se desempeñó como albañil y cocinero en Mostaza. Con el tiempo comenzó a tener problemas para llegar a fin de mes y llegó un momento que no pudieron pagar el alquiler por lo que los tres quedaron en situación de calle durante dos meses. En ese contexto, tuvo que faltar varios días al trabajo y se quedó sin empleo. Hoy lo describen como un recuerdo "muy doloroso".

Según contó en una nota con 0223.com.ar, durante el día caminaban por el centro de La Plata para conseguir comida y elementos necesarios para el cuidado de su bebé. Por la noche, se acomodaban donde podían con cartón y mantas para mitigar el frío.

De dormir en un cajero a soñar con la pizzería propia: la historia de superación de Hugo y su familia en La Plata
Con trabajo y esfuerzo Hugo pudo alquilar una casa.

Con trabajo y esfuerzo Hugo pudo alquilar una casa.

Hoy, la realidad es distinta. La familia se mudó a una casa en City Bell y se agrandó con la llegada de Noha, que está por cumplir un año. Lucas, aquel bebé del cajero, ya tiene 3 años.

"Hay muchos chicos como él que lo único que necesitan es que les den una oportunidad. Los emprendedores podemos generar un impacto social enorme ayudando desde donde podamos. A ellos les cambia la vida y terminan llegando muy lejos", reflexionó Edgardo.

El sueño del negocio propio

Hugo y Sofía tienen el gran objetivo de abrir una pizzería familiar. Para ello, Hugo ahorra cada peso para comprar una cocina industrial, una heladera y una moto de repartos. Además, ambos tienen el firme propósito de terminar la escuela secundaria. Sofía quiere ingresar a la academia de policía una vez que complete sus estudios.

De dormir en un cajero a soñar con la pizzería propia la historia de superación de Hugo y su familia en La Plata
Hugo y su familia.

Hugo y su familia.

"Tengo a mi mujer, tengo a mis dos hijos. Son lo mejor que me pasó en la vida. La mejor parte del día es el tiempo que paso con ellos. Lloran cuando me voy al trabajo y se quedan despiertos hasta la hora en la que vuelvo para darme un abrazo cuando llego a casa", dijo Hugo con orgullo.

"Cuando sean grandes, me encantaría que cuando les pregunten por mí digan que soy una persona muy trabajadora y que les doy todo el amor del mundo", concluyó emocionado.

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