Sol Egea (28) es mendocina y vive en Bolonia hace dos años y medio. En esta ciudad italiana, ella y una socia -también mendocina y quien era su mejor amiga desde que vivían en su tierra natal- abrieron su propia agencia de Marketing. Actualmente trabajan en contenidos vinculados a las redes sociales para empresas y emprendimientos de bijouterie, emprendimientos inmobiliarios y también gastronómicos. Pero antes de que "Horizonte Creativo" (nombre de la agencia) siquiera fuese un proyecto, fue el corazón el que la llevó al continente europeo.
"Siempre había tenido ganas de probar vivir fuera, al menos aunque fuese por un intercambio. Y se me dio la oportunidad. Al final caí en el típico cliché de venir por amor", describe, entre risas, la carismática mendocina desde tierras boloñesas.
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Sol y su socia y amiga, Meri, abrieron una agencia de Marketing en Bolonia hace poco menos de un año.
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Porque fue siguiendo a su novia -Agustina -también mendocina- que se mudó a esta ciudad italiana. Y allí conoció a Meri, su actual socia y con quien fundaron "Horizonte Creativo".
"Yo ya me dedicaba al marketing en Mendoza, como monotributista y con otra agencia que tenía. Pero la idea era hacer algo acá, y a mí me gusta mucho el trabajo independiente. En agosto de 2024 se vino a vivir Meri acá y arrancamos sabiendo decir apenas 'Hola' en italiano. Pero empezamos a salir caminando por las calles, con flyers impresos y negocio por negocio. Hasta que nos animamos a armar la agencia", rememora Sol.
Marketing a la boloñesa
Mientras vivió en Mendoza, Sol tenía su casa en Mayor Drummond (Luján de Cuyo). Allí vivía con su familia y comenzó a estudiar en la universidad. Siempre en Mendoza, la joven conoció en 2022 a quien se convertiría en su novia, Agustina (quien vivía en Palmira). Y fue Agus a quien le surgió la posibilidad de irse a estudiar a Bolonia en 2023.
"En septiembre de 2023 Agustina se vino a estudiar a Bolonia, mientras que yo armé todo, compré el pasaje y me fui a España para conocer cómo era la vida en Europa. Al principio me vine en modo turista, pero después me quedé en Bolonia con mi novia", cuenta Sol.
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Sol y su pareja, Agustina, viven en Bolonia y trabajan en su propia agencia con distintos clientes.
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La decisión de Agustina de mudarse a Bolonia no fue caprichosa ni azarosa, sino más bien vinculada a su formación académica. Porque estaba estudiando Historia del Arte, y esa ciudad italiana la incentivaba. Tras su efímera vida en modo turista en tierras españolas, Sol decidió mudarse e instalarse Italia con su pareja, escuchando su corazón.
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De Mendoza al mundo: se fue a Italia por amor y abrió su propia agencia de marketing en Bolonia
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Mientras que Sol es una de las responsables y socias de su propia agencia de marketing, Agustina trabaja como fotógrafa en el emprendimiento. Además, trabaja como vendedora en una conocida casa de lentes de sol (sus estudios en Historia del Arte están en pausa). Meri, la tercera mendocina de "Horizonte Creativo", trabaja codo a codo con Sol, incluso a la hora de darse a conocer frente a los potenciales clientes.
"Aún no tenemos un nicho muy definido, hacemos mucho de redes sociales en casas que hacen componentes para bijou a gran escala, en bares de cócteles de autor, en una inmobiliaria y, ahora, estamos empezando a trabajar para una empresa que dicta cursos online para médicos", describe Egea.
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De Mendoza al mundo: se fue a Italia por amor y abrió su propia agencia de marketing en Bolonia
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El trabajo de las mendocinas consiste en diseñar y hacer páginas webs a pedido, A Sol, su amiga y socia Meri y la fotógrafa Agus se le suman algunos colaboradores temporales, según la cantidad de trabajo y las necesidades, Programadores, publicistas e, incluso -y de ser necesario- otros fotógrafos son parte de este staff que varía de acuerdo a la demanda. Muchos de estos profesionales son y viven en Argentina, pero el trabajo remoto les permite ir detrás de un mismo objetivo.
El calor de los argentinos
Si bien no es mucho el tiempo que Sol lleva viviendo en Bolonia, por momentos la distancia y la lejanía con su tierra y su familia se hace sentir, Por esto mismo es que, en la medida de lo posible, se ha propuesto viajar -al menos- una vez al año. Ya estuvo en Mendoza en octubre de 2025 y su meta es volver en febrero de 2027.
"Es todo bastante complicado; el precio del pasaje, la cantidad de horas. Al final es cierto eso que dicen, que el destino más caro y más difícil para regresar es la casa de uno mismo", sintetiza, en todo reflexivo.
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De Mendoza al mundo: se fue a Italia por amor y abrió su propia agencia de marketing en Bolonia
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Sin embargo, la calidez humana de los argentinos está presente en su día adía. Y es que Sol es parte de un grupo de compatriotas que han migrado a esa zona de Italia, y quienes se reúnen periódicamente y se han convertido en una especie de "gran familia". A ello se suma la hospitalidad que encontró de parte de los lugareños, quienes la tratan "como una más de ellos".
"La Idea es que la agencia se termine de expandir (hace un año la abrimos) e ir haciéndonos más conocidos. También tenemos la meta de encontrar nuestro nicho de mercado, nos gustaría que sea la hotelería", explica Sol.
Lo que se extraña y lo que no
Al momento de analizar t colocar en la balanza lo que más extraña y lo que no, del lado de la nostalgia queda esa facilidad por conectarse en cualquier grupo en Argentina. ¡Y eso que, gracias al grupo de argentinos -y como bien dice Sol- "sienten que son locales"!
"Extraño también las tortitas, la comida", acota.
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Pero, como contrapunto -y del lado de aquello que no extraña-, Sol no lo duda, y sitúa las grandes distancias que hay en Argentina entre un destino y el otro, y que se reducen drásticamente en Europa-
"Acá está todo muy cerca, todo muy bien conectado. Esa es, quizás, la diferencia más grande entre Europa y Mendoza o Argentina, que todo es más accesible, está más cerca. Cuando yo vivía en Mendoza tenía una hora solo para ir al centro", se sincera.