El técnico mendocino que emigró a Italia y hace un mes se compró su primera casa
Damián Michelli nació en Godoy Cruz, pero desde 2022 vive en Torino, donde es manager de soporte técnico para un banco y donde, junto a su esposa, cumplió el sueño del techo propio.
Damián en el Lago Orfù, Torino.
Foto:
Gentileza
Damián y Camila con la llave en mano de la primera casa propia en Torino - Italia
Damián Michelli tiene 29 años. Nació en Godoy Cruz y gran parte de su vida la vivió en el barrio Villa Hipódromo, muy cerca del Parque San Martín. A los 21 años dejó Mendoza y se mudó a Córdoba, donde trabajaba en el área de soporte técnico. Además, era árbitro de fútbol. Allí vivió durante seis años.
Inquieto y decidido a ir en busca de sus sueños, en octubre de 2022 emigró a Italia. En ese momento trabajaba de manera remota para CEDI, una compañía cordobesa con más de 30 años de trayectoria, especializada en soluciones IT y transformación digital. Damián cuenta con varias certificaciones de Microsoft y otras herramientas que utiliza a diario en su trabajo. En ese período también pudo realizar la ciudadanía italiana a través de su abuelo materno, Salvatore Pinna.
Sin embargo, los comienzos no fueron nada fáciles. Como no le alcanzaba el dinero para sostenerse durante los primeros meses en Italia, trabajó como mozo en un restaurante, mientras no cesaba de enviar postulaciones laborales a través de LinkedIn. Hasta que un día llegó la oportunidad que cambiaría su rumbo: fue contratado como manager de soporte técnico para un banco, puesto que ocupa desde marzo de 2023.
La oportunidad que cambió todo
Actualmente trabaja en el área de Sistemas en una oficina en Torino, a través de la consultora multinacional HCL Tech, una empresa global especializada en tecnología y servicios de TI.
Recuerda que ni bien llegó a Torino lo recibió un amigo que lo conoció en Córdoba, cuando ambos eran árbitros de fútbol. “Acá Julián se ha convertido en un hermano para mí. Me abrió las puertas de su casa y me ayudó muchísimo, no solo con el idioma sino al presentarme a su grupo de amigos”, cuenta agradecido.
Damián junto a su amigo Julián, quien lo recibió en Torino.
Damián junto a su amigo Julián, quien lo recibió en Torino.
Gentileza
Damián Michelli se casó con Camila Merino en mayo de 2022 en Córdoba. Ella, de 30 años, es oriunda de San Luis, aunque vivió muchos años en Mendoza (Godoy Cruz), donde se conocieron. Cuando se mudaron a Córdoba, Camila estudiaba la Licenciatura en Recursos Humanos.
Damián viajó a Italia en octubre de 2022 y ella se sumó en mayo de 2023, una vez que él obtuvo la ciudadanía. Por su parte, Camila espera poder iniciar su trámite, previsto para 2027. Actualmente, ella trabaja de babysitter a tiempo completo, para una familia en Torino.
Damián y Camila en la playa de Sardegna, Italia.
Damián y Camila en la playa de Sardegna, Italia.
Gentileza
Damián señala que decidieron emigrar porque la situación económica en Argentina no les permitía proyectarse como querían. Uno de sus grandes objetivos como pareja era tener su casa propia. La primera opción para ir a vivir fue Canadá, pero la burocracia y la complejidad para obtener la visa los llevó finalmente a elegir Italia, aprovechando la posibilidad de tramitar la ciudadanía.
Antes de instalarse definitivamente en Europa, Damián había viajado por turismo a Chile y Brasil. Y en Europa conoció Francia, Turquía y España.
En Torino, su rutina combina trabajo, paseos por la ciudad y vida de fe. Ambos asisten a una iglesia cristiana. Damián toca la guitarra en el grupo de música y participa en el área de producción (en las proyecciones visuales en pantallas); mientras que Camila colabora en el área de Kids y en el equipo de recepción de la iglesia.
“Mi proceso de adaptación fue bastante bueno. Me adapté rápido porque justo llegó el Mundial 2022, lo ganamos y ahí hice muchos amigos. Además, hay muchos argentinos acá”, relata.
Damián (de remera blanca) tocando la guitarra en la Iglesia Hillsong en Torino.
Damián (de remera blanca) tocando la guitarra en la Iglesia Hillsong en Torino.
Gentileza.
Reconoce que lejos de sus familias, la iglesia se convirtió en un sostén fundamental. “Han sido parte de nuestra familia. Estar tan lejos y encontrar personas que nos abracen, nos aconsejen, lloren y festejen con nosotros ha sido muy importante”, afirma. Congregan en Hillsong, iglesia nacida en Australia, pero con presencia en distintas ciudades del mundo.
Sin embargo, lo que más extraña de Mendoza es justamente su familia: sus padres, Salvador y Raquel; sus hermanas Daiana y Desirée —él es el menor de los tres— y, especialmente, sus sobrinos. También extraña el fútbol. “Extraño ir a ver a la Lepra, y más ahora que está en Primera”, dice entre risas. Sigue los partidos cuando puede, aunque la diferencia horaria no siempre ayuda. “Soy hincha de Independiente Rivadavia”, aclara con orgullo.
El amor por Independiente Rivadavia
En este punto, recuerda una anécdota especial cuando el club ascendió en 2023. Había viajado de sorpresa a Argentina para el cumpleaños de su papá, que coincidía con la final de Independiente Rivadavia en el estadio Kempes. Tenía las entradas para ir juntos, pero a último momento el partido se pasó para el día siguiente por un recital de la Mona Giménez. De manera inesperada, la final coincidió con su regreso a Italia. Como ya tenía los pasajes comprados, despachó su valija antes del partido, alcanzó a ver el primer tiempo y luego tuvo que volver al aeropuerto para tomar su vuelo. Se enteró del ascenso cuando aterrizó en Roma. “Fue divertido, pero me hubiese encantado quedarme hasta el final”, recuerda.
En la misma línea, señala que en Italia no existe la misma cercanía con Messi que con Maradona. “Cuando fui a Nápoles con la camiseta de Argentina me decían: ‘Maradona, Maradona, Maradona’”, recuerda. De todos modos, explica que cuando los italianos quieren hablar de fútbol suelen mencionarle tanto a Messi como a Maradona. También aparecen nombres como los de Paulo Dybala o Leandro Paredes, especialmente porque vive en Torino, sede de la Juventus, donde ambos tuvieron un paso destacado. Incluso, asegura, "son mas reconocidos que Messi”.
Damián y su papá Salvador en la final de la Lepra en el estado Kempes, Córdoba.
Damián y su papá Salvador en la final de la Lepra en el estado Kempes, Córdoba.
Gentileza
Otro momento emotivo que recuerda fue en octubre de 2024, cuando sus padres lo visitaron en Italia. Para el cumpleaños de su mamá, la sorprendieron llevándola a la casa de su abuelo Salvatore Pinna, en Sardegna. “El estar frente a la casa de su abuelo fue muy emocionante para ella. Y para nosotros también”, cuenta. Ese mismo mes también celebraron el cumpleaños de su padre, en un encuentro cargado de abrazos y lágrimas.
Durante la visita de Salvador y Raquel (padres de Damián) en Torino - Italia
Durante la visita de Salvador y Raquel (padres de Damián) en el Monte dei Cappuccini, Torino - Italia.
Gentileza
Un dato curioso que comparte es que todos en su familia tienen las iniciales JDM. “Es una locura de mis padres, algo que en su momento pensé repetir cuando tenga hijos”, dice entre risas.
En su tiempo libre toca la guitarra y arma rompecabezas. “Ahora estoy armando uno de la Lepra”, cuenta. Lo compró cuando el equipo ascendió, aunque durante mucho tiempo no pudo empezarlo por falta de espacio en su casa. Tiene una colección de rompecabezas guardados en cajas, de 3000 y hasta 6000 piezas, con la intención de convertirlos en cuadros.
El sueño de la casa propia
Hoy, uno de sus grandes sueños es una realidad: su casa propia en Torino. “El 12 de enero de este año logramos comprarla. Fue un sueño cumplido. No esperábamos que se diera tan rápido. Fue difícil, pero lo logramos. Lo hicimos juntos”, dice emocionado. De tal manera que “estoy contento con la vida que tenemos, con los objetivos que logramos y con esos sueños que parecían imposibles y que pudimos cumplir” añade.
Damián y Camila con la llave en mano de la primera casa propia en Torino - Italia
Damián y Camila con la llave en mano de la primera casa propia en Torino - Italia
Gentileza
Y en este punto remarca que el ir a la Iglesia les ayudó a cambiar sus pensamientos y su manera de vivir el día a día. “Hoy Dios se ha vuelto una prioridad en nuestras vidas, y eso nos da tranquilidad y seguridad en lo que hacemos”, sostiene.
Damián y Camila en el Monte Pila, en Aosta
Damián y Camila en el Monte Pila, en Aosta.
Gentileza
Y para cerrar, deja un mensaje que invita a la reflexión: “hay que animarse, pero también estar formados y preparados. No es fácil, nada es regalado. Cada uno debe esforzarse en su propio camino y trabajar para alcanzar los objetivos que sueña. Migrar implica desafíos y consecuencias. Pero el proceso de esfuerzo y de enfrentar los miedos vale la pena, sin lugar a dudas”. Y añade que animarse a enfrentar los miedos, para aprovechar las oportunidades y perseverar es lo que hace que toda experiencia sea “tan valiosa y transformadora”.