Cómo animarse a cumplir las fantasías sexuales

Mientras los psicólogos recomiendan mantenerlas en el plano mental, muchos mendocinos dicen que prefieren concretarlas. Un listado de las más usuales.

Cómo animarse a cumplir las fantasías sexuales
Algunas fantasías comunes incluyen el uso de adminículos para dominación o sumisión.

El tema de si las fantasías eróticas se deben concretar o no, lleva no pocas páginas escritas a favor y en contra entre los fundamentalistas de la ilusión y los mercenarios empiristas. Unos y otros intentan argumentar de manera más o menos sólida una cuestión que, finalmente, queda en una decisión privada, estrictamente vinculada a la educación recibida y a la moral personal. Así, lo que para algunos puede resultar excitante, para otros es inaceptable.

Curiosamente el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud -cuyos postulados revolucionaron el siglo XX-, era contrario a la idea de llevarlas a la práctica y las definió como “representaciones no destinadas a ejecutarse”.

Aquí es donde debemos hacer una salvedad. Si bien para los especialistas, la capacidad de imaginar cualquier cosa en el terreno de la sexualidad es sano, hay que distinguir entre “fantasía” y “deseo”. Ambos pertenecen a los que los psicólogos llaman “imaginario erótico”, sin embargo la fantasía es aquello que la persona es capaz de imaginar, mientras que el deseo es qué quiere realmente. Si bien cada uno de estos se ubica en extremos opuestos, también se retroalimentan, ya que gracias a las fantasías se puede tener más deseo.

Para la psicóloga, docente y sexóloga Emilse Rojas “ni siquiera es necesario cumplirlas, el solo hecho de tenerlas ya es placentero”. No por nada los especialistas en sexualidad consideran que el órgano más importante es el cerebro.


Uno de los factores que mayor influencia tiene en los tiempos actuales, y que perjudica más de lo que ayuda, es el acceso a internet. Según la psicóloga, la mayoría de los adolescentes y jóvenes ha disminuido considerablemente su capacidad de recrear imágenes eróticas en su mente. “Internet les ha hecho perder la capacidad de fantasear, porque está todo cerca y la cabeza se ha puesto muy perezosa”, agrega.

Hotel para fantasías sexuales en Santiago (Chile).
Hotel para fantasías sexuales en Santiago (Chile).

Cuando la fantasía pone en riesgo la pareja

La mayoría de personas piensa que su pareja no está preparada para entender sus fantasías y prefiere no contarlas. Por otra parte, es importante tener en cuenta que las fantasías propias pueden dañar la sensibilidad de la pareja, por lo que es recomendable evaluar qué cosas es mejor no contarle.

“Hay veces que una pareja quiere concretar pero luego se terminan separando. Incluso cuando hubo consentimiento de ambas partes pero después uno de los dos no quiso seguir adelante”, detalla Emilse Rojas. “Por eso lo más seguro es que quede en la cabeza porque es el lugar donde es ideal, perfecta y siempre sale bien”.

Nancy Friday, escritora estadounidense, autora de Mi jardín secreto –donde narra las fantasías femeninas desde las más cándidas a la más complejas–, contó que la realización del libro la llevó a hablar con cientos de personas y que por cada una que estaba satisfecha con la concreción de una fantasía, había fantasías sexuales que no querían llevarlas a cabo o que lo intentaron y terminaron decepcionadas.

Las mendocinas exploran su deseo

La experiencia local

Sin embargo, en una encuesta hecha en redes sociales para la realización de esta nota, la mayoría de los mendocinos dijeron haber concretado más de una fantasía y lo recomiendan ampliamente.

Además, muchos expresaron haberse sentido plenos durante el hecho, y fueron pocos los que reconocieron haber estado incómodos o terminar decepcionados.

Tampoco faltaron las anécdotas graciosas, que iban desde tatuajes indiscretos hasta bolsas con verduras fálicas que desconcertaron a los protagonistas. Pero en general, todos aconsejaron “dejarse llevar” y “vivir el momento”, desoyendo toda recomendación profesional de mantenerlas resguardadas en el imaginario personal.

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Qué fantasean hombres y mujeres

Algunos estudios establecen que a los hombres les encantaría concretar sus fantasías mientras que las mujeres prefieren que esas escenas se queden en su mente.

Además, las mujeres suelen ser mucho más detallistas a la hora de imaginar, pudiendo armar historias completas, con mayor carga de romanticismo y recrearlas muchas veces casi con exactitud. Mientras que los hombres tienen fantasías de menor duración con situaciones más concretas y mayor genitalidad.

Látigos y disfraces.
Látigos y disfraces.

Entre las más frecuentes para las mujeres están las que involucran a exparejas, terapeutas o médicos, de tipo swinger, con compañeros de trabajo, con hombres mucho mayores o menores, con otra mujer, al aire libre, de dominación o sumisión, de actriz porno, o con una tercera persona en la pareja -por lo general otra mujer-, entre muchas otras.

Para los hombres, las fantasías giran en torno a la mujer vistiendo ciertos atuendos (conejita, mucama, ropa interior erótica), en el agua (ducha, piscina o mar), mujeres mayores (puede involucrar madres de amigos), aviones y azafatas, tríos, y sexo virtual.

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