30 de marzo de 2026 - 19:41

Cirugía robótica en Aconcagua Radio: los beneficios de una tecnología sofisticada

En Aconcagua Radio, el traumatólogo Andrés Ananía explicó los avances de un sistema único en el país que permite personalizar prótesis de cadera y rodilla, mejorar la recuperación y extender la vida útil de los implantes.

En el programa Hermoso Caos, el médico traumatólogo Andrés Ananía se refirió a un hito reciente en la medicina argentina: la realización de 100 cirugías de reemplazo de cadera y rodilla mediante un sistema robótico de alta precisión, único en el país. La tecnología, disponible en el Sanatorio Finochietto, abre un nuevo horizonte en tratamientos personalizados y promete mejorar tanto los resultados inmediatos como la calidad de vida a largo plazo de los pacientes.

Ananía relató que su vínculo con este tipo de procedimientos comenzó durante su formación en Estados Unidos, en 2012, cuando se especializó en el Hospital for Special Surgery de Nueva York, considerado hoy el centro número uno del mundo en este tipo de intervenciones. “En ese momento había un solo robot. Hoy cuentan con 14 y realizan hasta 200 reemplazos de cadera y rodilla por día en 20 quirófanos”, explicó. En contraste, en Argentina existe actualmente un único equipo con estas características.

El especialista destacó que este sistema no solo incorpora asistencia robótica, sino también planificación tomográfica y reconstrucción tridimensional, lo que permite un nivel de precisión de medio milímetro y medio grado en los tres planos del espacio. “Existen otros dispositivos, como navegadores o brazos robóticos, pero no alcanzan este nivel de exactitud”, subrayó.

Uno de los principales aportes de esta tecnología es la posibilidad de desarrollar una medicina verdaderamente personalizada. Según explicó Ananía, estudios recientes —como uno presentado por la Mayo Clinic— demostraron que muchas complicaciones en prótesis de cadera, como las luxaciones, ocurren incluso cuando los implantes están colocados dentro de lo que tradicionalmente se consideraba una “zona segura”. Esto llevó a replantear el concepto: “No existe una zona de seguridad universal, sino que depende de la anatomía, la biomecánica y la actividad de cada paciente”.

A partir de esa premisa, el procedimiento incluye una tomografía que se transforma en un modelo 3D del paciente. Ese modelo es analizado durante una semana junto a bioingenieros en Estados Unidos, donde se simulan distintos escenarios hasta encontrar la posición óptima de la prótesis. Luego, en el quirófano, el sistema permite replicar esa planificación con exactitud milimétrica mediante un brazo robótico y un sistema de referencia en tiempo real similar a un GPS.

“En una rodilla hay que realizar 14 cortes en el hueso, cada uno con distintas variables. Eso genera millones de combinaciones posibles, pero solo una es la correcta para cada paciente”, explicó Ananía, al destacar la importancia de la precisión en estos procedimientos.

Entre las ventajas inmediatas, el médico mencionó incisiones más pequeñas, menor sangrado y una recuperación postoperatoria más rápida. Sin embargo, el beneficio más significativo se observa a largo plazo: al estar la prótesis ubicada en el punto biomecánico exacto, el desgaste es menor y su duración puede extenderse entre 25 y 30 años.

Este avance también modifica el enfoque tradicional sobre la edad de intervención. “Antes, a un paciente de 40 años con artrosis se le recomendaba esperar hasta los 55 o 60 para operarse. Eso implicaba resignar años de calidad de vida. Hoy podemos intervenir antes y permitirle vivir plenamente esas décadas”, señaló.

Otro aspecto clave es la propiocepción, es decir, la capacidad del paciente de percibir su articulación como propia. “Muchos se olvidan de que tienen una prótesis. Pueden retomar actividades como yoga, tenis, golf o incluso deportes de alto rendimiento”, afirmó. Como ejemplo, mencionó casos de pacientes que logran posturas exigentes tras una cirugía de cadera, e incluso deportistas profesionales que han vuelto a competir luego de un reemplazo articular.

En ese sentido, Ananía subrayó que el objetivo actual de estas intervenciones ya no es solo eliminar el dolor, sino devolver una calidad de vida acorde a las expectativas de cada persona. “Hoy no se trata únicamente de que puedas caminar o jugar con tus nietos, sino de que vuelvas a hacer aquello que te define”, concluyó.

Escucha la nota completa acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com

Embed
LAS MAS LEIDAS