La presencia de chanchos salvajes sorprendió a los residentes de Nordelta y reavivó el debate por el avance de la fauna en barrios privados, mientras continúan las denuncias y reclamos por el traslado de carpinchos y el accionar de las autoridades.
La aparición de chanchos salvajes dentro de un barrio privado de Nordelta generó preocupación entre los vecinos.
La presencia de chanchos salvajes sorprendió a los residentes de Nordelta y reavivó el debate por el avance de la fauna en barrios privados, mientras continúan las denuncias y reclamos por el traslado de carpinchos y el accionar de las autoridades.
La irrupción inesperada de una manada de chanchos salvajes en un barrio privado de Nordelta, partido de Tigre, encendió las alarmas entre los habitantes de la zona. El episodio ocurrió en medio de la polémica por el traslado de carpinchos y sumó un nuevo foco de preocupación para los vecinos, que registraron la situación y la difundieron a través de redes sociales. Las imágenes muestran a los animales desplazándose sin temor por calles internas, estacionamientos y sectores con plantas y bolsas de residuos, lo que generó sorpresa y temor.
Según la agencia Noticias Argentinas, los residentes realizaron una denuncia ante las autoridades del country tras detectar la presencia de los animales, cuyo ingreso al predio no fue explicado de manera oficial. Hasta el momento, se desconoce si los chanchos salvajes permanecen dentro del barrio. Algunos vecinos vincularon este fenómeno con la remoción de suelo y árboles producto de la construcción de nuevas viviendas, una situación que, de acuerdo a esas versiones, estaría modificando el hábitat natural y favoreciendo el desplazamiento de fauna silvestre hacia zonas urbanizadas.
El episodio se da en un escenario marcado por el conflicto en torno a los carpinchos que habitan Nordelta. Días atrás, doce vecinos impulsaron una demanda judicial para solicitar la intervención de las autoridades provinciales ante las molestias y el presunto crecimiento de la población de estos animales. A partir de ese reclamo, la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires dispuso un operativo de relocalización.
Las primeras acciones, mediante trampas tradicionales, no prosperaron ni contaron con el aval de organizaciones defensoras. Finalmente, el martes pasado se produjo la extracción de seis ejemplares, tres hembras y tres machos, que fueron sedados y trasladados en jaulas. El procedimiento generó rechazo entre vecinos y ambientalistas, quienes denunciaron que no hubo veedores presentes, pese a que se había acordado su participación.
Integrantes de agrupaciones como Carpinchos Nordelta Somos Su Voz y La Voz de los Carpinchos cuestionaron el accionar de Flora y Fauna y señalaron que el traslado se realizó sin previo aviso ni supervisión. Además, reclamaron la implementación de corredores biológicos, la creación de una reserva natural y medidas de seguridad vial como reductores de velocidad, en un contexto de crecientes críticas a la gestión ambiental local.