Buscaba su lugar en el mundo y lo encontró en México: el mendocino detrás del mejor vermut rosado
La nostalgia por los "nonos" y las experiencias llevaron a Pablo Bazán a alquimizar botánicos en tierras aztecas. Fue premiado en un certamen internacional.
Bazán eligió México como su lugar en el mundo y elabora el vermut que acaba de ser premiado. | Fotos: gentileza
Hay un hilo invisible que une la plaza del barrio Unimev, en Guaymallén, Mendoza, con las calles vibrantes y ruidosas de la Ciudad de México. Pablo Bazán pasó mucho tiempo buscando su lugar en el mundo y, todo indica que lo encontró. Nació y se crió en Mendoza, pero en la juventud sintió la pulsión por viajar, probar, conocer otros entornos y culturas. Pasó por varios lugares hasta que llegó a México y se enamoró. Se enamoró del lugar y su cultura y decidió quedarse a formar parte.
Fue la música la que lo llevó hasta allí con una banda de rock conformada por mendocinos. Pero la vida le tenía otra propuesta, la tomó y fue con éxito: hoy es productor de vermut y su bebida acaba de ser reconocida como el mejor vermut rosado de la región en un certamen latinoamricano.
Premio Corazon de Vermut
Pablo Bazán, el mendocino que eligió México como su lugar en el mundo y elabora el vermut que acaba de ser premiado como uno de los mejores de Latinoamérica. En la premiación junto a su compañero Juan Faillace.
“La cultura del vermut la traemos desde muy chicos, a través de los nonos, los tíos, la cantina, el club social, viviendo aquí en México”, describió elmendocino.
“Aquí no es”
Pablo Bazán Cimino (46), es uno de tantos mendocinos que un día apostó por cruzar los límites de la provincia y a miles de kilómetros llevan en su esencia la marca local.
Es comunicador social, egresado de la UNCuyo y productor audiovisual. Pero antes de las cámaras y los guiones, hubo música. En 2011, cargó sus sueños y sus notas en una valija y aterrizó en México con su banda de rock, Autos que chocan. "Siempre supe que mi futuro no estaba ahí, en Mendoza. Había algo que me picaba adentro y me decía: 'aquí no es”, confiesa con la honestidad de quien ya hizo el duelo del desarraigo. Pasó por España, por Ushuaia y por Mar del Plata, pero fue en la inabarcable cultura mexicana donde sintió, a la primera semana, que no se aburriría nunca más. Finalmente el trío se desarmó y aunque conformó otra banda, el camino lo llevó por otro lado.
Vermut y amistad
Trabaja como director y asistente de dirección freelance para productoras de publicidad, una labor que alterna con la crianza de su hija Mila, su gran anclaje mexicano.
Allí se encontró con Juan Faillace, otro mendocino a quien conocía de largas horas en la plaza del Unimev, centro neurálgico de las “juntadas” en el barrio. Juan es sommelier, por el Colegio Superior de Gastronomía de México y experto en marketing. Juntos se embarcaron hace 8 años en la aventura de crear Stravatto que ahora los llevó al reconocimiento por su trabajo como maestros vermuteros. Según describen, su vermut fusiona lo más selecto de la tradición europea con la esencia de la naturaleza mexicana, brindándole una identidad única
“Criados en la montaña de Mendoza, tierra del sol y del buen vino, encontramos en México el lugar para reinterpretar recetas ancestrales y transformarlas, incorporando la asombrosa variedad de botánicos que sólo puede ofrecer este país”, resaltan.
Pablo Bazán mendocino
Pablo Bazán, el mendocino que eligió México como su lugar en el mundo y elabora el vermut que acaba de ser premiado como uno de los mejores de Latinoamérica. Otra de sus aristas: la producción audiovisual.
“Es un emprendimiento autónomo, independiente, trabajamos con una enóloga uruguaya, que se llama Laura Chapelli, y trabajamos con vinos del Valle de Guadalupe, en Baja California, pero como materia prima utilizamos el vino”, explica Pablo.
Enamorado de México
En Mendoza pasó su infancia en Villanueva. Fue al colegio Leonardo Murialdo y luego, en la secundaria, al Martín Zapata, para finalmente pasar a la Facultad de Ciencia Políticas de la UNCuyo en la universidad.
Luego, empezaron los viajes. “Estuve en España un tiempo, después estuve un año también en Ushuaia, mi hermana vive ahí, y en Mar del Plata también estuve viviendo otras temporadas”, recordó. “Se me daba viajar y salir, y siempre terminaba regresando a Mendoza”, agregó. Luego de la banda Autos que chocan, luego conformó otra en México: Flipper.
Respecto de su inclinación a irse, relató: “No veía hacia adelante que el futuro estuviera ahí, hay como algo que te pica adentro, que aquí no es, aquí no es. Y, pues, es algo que encontré en México, lo sentí la la primera semana que estuve aquí, siempre he tenido la sensación de que aquí no me voy aburrir nunca”.
Y destaca: “Es una cultura milenaria por todos lados, no tiene 200 años como Argentina, son mil de años de cultura, comida, arte, es una tierra donde siempre hay oportunidades, siempre está sucediendo algo, cuando menos te lo esperas, recibes un llamado y te invitan a tal cosa o o surge una posibilidad para trabajar, sentís que hay más oportunidades económicas y de desarrollo en todo sentido”.
Mendocino
Pablo Bazán, el mendocino que eligió México como su lugar en el mundo y elabora el vermut que acaba de ser premiado como uno de los mejores de Latinoamérica. En el evento Corazón de Vermut.
Eso ha hecho que hayan pasado 4 años desde la última vez que vino a Mendoza y asegura que está tan adaptado que no extraña.
“Estoy enfocado acá, tengo mil cosas para hacer todo el tiempo, entre la publicidad, el vermut, la música cada tanto, o mi hija, desde que me despierto muy temprano hasta que me duermo fundido, estoy al palo”.
El ritual que cruzó fronteras
Su bebida surgió con la intención de degustar una bebida hecha por ellos mismos, para compartir entre amigos. “Después empezamos a capacitarnos, a tomar cursos, investigar, leer, hacer práctica; eso fue creciendo, fue tomando forma hasta llegar a lo que es mi trabajo, desarrollar una marca, etiquetar, vender, y bien, estamos en ese camino y va va creciendo”, relató.
Stravatto acaba de ser coronado como el Mejor Vermut Rosado de la región. El premio llegó el pasado 21 de marzo, en coincidencia con el Día Internacional del Vermut. El certamen, organizado para la ocasión por la plataforma "Corazón de Vermut" en Ciudad de México, reunió a productores artesanales de toda Latinoamérica. Allí, el rosado de los mendocinos se destacó por su equilibrio y originalidad.
Pablo explica que es una fecha que coincide con la llegada de la primavera en el hemisferio norte, estación históricamente vinculada con el renacer de la vida social al aire libre y, por supuesto, con el ritual del aperitivo.
El evento contó con la participación de 58 etiquetas de vermut, provenientes de México, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y Perú. El concurso está diseñado con una evaluación técnica a puerta cerrada en el que la evaluación está a cargo de un jurado especializado, liderado por Ricardo Espíndola, fundador de la Escuela Mexicana de Sommelier y representante de los vermuts catalanes en México.
El vermut ganador fusiona lo más selecto de la tradición europea con la esencia de la naturaleza mexicana, brindándole una identidad única. Curiosamente, en el mismo evento se premió la trayectoria de La Fuerza, otro vermut con ADN mendocino vinculado a la familia Zuccardi.