Durante años, Chile fue el refugio de playa preferido por los argentinos: desde las costas de Reñaca, Viña del Mar y La Serena, hasta los balnearios exclusivos de Zapallar, Algarrobo o San Alfonso del Mar, miles cruzaban la cordillera en busca de mar, orden y buena gastronomía.
Pero para el verano 2026, los datos muestran un cambio de tendencia: Aruba se impone como el nuevo destino estrella entre los viajeros del país.
Aruba: el nuevo paraíso argentino en el Caribe
Según datos de Despegar, las consultas para viajar a Aruba se quintuplicaron respecto al año pasado.
Los paquetes con alojamiento all inclusive para las primeras semanas de enero parten desde $3,5 millones, equivalentes a US$2678, mientras que en febrero los precios bajan a $2,6 millones promedio.
Vuelos directos y playas soñadas
El anuncio de Aerolíneas Argentinas de ofrecer una ruta temporal directa entre Argentina y Aruba —del 1º de enero al 28 de febrero de 2026— impulsó la tendencia.
Los pasajes rondan los US$799 más impuestos, y la conexión evita las largas escalas que hasta ahora complicaban la llegada al Caribe.
Aruba se destaca por sus playas de arena blanca y mar turquesa, como Eagle Beach y Palm Beach, ideales para quienes buscan relax, deportes acuáticos o una experiencia más exclusiva.
A diferencia de otros destinos caribeños, la isla pertenece al Reino de los Países Bajos, por lo que combina infraestructura moderna, estabilidad y seguridad.
Qué pasa con Chile
Si bien Chile sigue siendo una opción fuerte, sobre todo para mendocinos, sanjuaninos y neuquinos por su cercanía y costos más accesibles, los viajeros frecuentes aseguran que el país trasandino se volvió más predecible para el turismo argentino.
Muchos ya conocen sus playas y ciudades costeras, y hoy buscan algo distinto sin perder comodidad ni conectividad.
Los especialistas en turismo coinciden en que el fenómeno Aruba refleja un cambio de hábito.