17 de abril de 2026 - 13:24

Aconcagua Radio dialogó con Marcos Calvente acerca de las 800 viviendas que impulsará en Guaymallén

El municipio impulsa un esquema "hibrido" entre lo público y lo privado para desarrollar soluciones habitacionales destinadas a la clase media.

El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, explicó en Aconcagua Radio que el municipio avanza en la reconversión de un predio del Procrear en un desarrollo de 800 viviendas, bajo un esquema que combinará inversión pública y privada.

El proyecto, que se desarrolla sobre un complejo con obras iniciadas y luego paralizadas, busca ampliar la oferta habitacional para la clase media a partir de un modelo que articula al Estado con el sector privado.

“Es el primer Procrear de la Argentina que toma un municipio”, afirmó Calvente, marcando la excepcionalidad del caso. El predio, ubicado en la zona de Tirasso y Godoy Cruz, cuenta con un avance de obra cercano al 20% en unas 340 unidades originales. La idea ahora es ampliar esa escala y llegar a unas 800 viviendas.

El modelo, según explicó, no será ni el Procrear tradicional ni un desarrollo inmobiliario típico. La comuna aportará el terreno, las construcciones existentes y toda la infraestructura urbana —redes, calles, alumbrado—, mientras que el sector privado se encargará de levantar las unidades habitacionales. A cambio, deberá ajustarse a condiciones definidas por el municipio.

Ahí aparece uno de los puntos sensibles: el público objetivo. “Tiene que estar orientado a la clase media trabajadora”, dijo el intendente, aunque evitó poner cifras concretas sobre el valor de las cuotas. La referencia, por ahora, es el mercado de alquileres, que en Guaymallén ya ronda los 630 mil pesos mensuales para un departamento de dos dormitorios, incluso por encima de otros departamentos del Gran Mendoza.

La lógica, entonces, apunta a algo bastante aspiracional en la Argentina actual: reemplazar alquiler por cuota. Pero sin subsidios estatales como los del viejo Procrear. En este caso, el acceso estaría mediado por créditos gestionados a través de entidades financieras o desarrolladores, con condiciones más cercanas al sistema bancario que a un programa social.

El proyecto todavía está en una etapa inicial. El municipio espera recibir propuestas del sector privado, declararlas de interés público y luego avanzar con un esquema competitivo para definir quién se queda con el desarrollo. “Esto siempre termina en un concurso”, explicó Calvente. La intención es iniciar obras este mismo año y, si todo sale según lo previsto, comenzar a entregar unidades hacia fines de 2026.

El acceso, aclaró, será abierto. No habrá restricciones estrictas como “primera vivienda”, lo que habilita incluso a inversores o familias que busquen comprar para terceros. Una decisión que, en la práctica, puede ampliar la demanda… y complicar el acceso de quienes realmente necesitan vivienda. Pero bueno, nadie dijo que equilibrar mercado y política pública fuera sencillo.

Incendio y retroceso tecnológico

En paralelo a este anuncio, la gestión municipal enfrenta un problema bastante menos glamoroso: el incendio que afectó su edificio central. El propio intendente lo definió como un golpe “en el corazón administrativo” del municipio.

Aún sin peritaje definitivo, todo indica que se trató de una falla eléctrica o mecánica, sin intervención humana. El daño fue significativo: caída de sistemas, imposibilidad de cobrar tasas y un regreso forzado al expediente en papel. “Hemos retrocedido diez años”, reconoció.

La respuesta fue salir a pedir ayuda donde había músculo tecnológico disponible: la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. Según Calvente, el organismo cuenta con un desarrollo en sistemas y resguardo de datos “impresionante”, que ahora será clave para recuperar operatividad.

La expectativa oficial es restablecer funciones básicas en los próximos días y normalizar la atención progresivamente durante la semana siguiente. Mientras tanto, servicios esenciales como asistencia social fueron descentralizados hacia delegaciones municipales para sostener la atención.

Gestión antes que política

En el cierre, apareció la pregunta inevitable: 2027. En un contexto donde cualquier intendente con proyección empieza a medir el traje provincial, Calvente bajó un cambio.

“Mi ilusión es renovar en Guaymallén”, aseguró. El argumento es claro: consolidar un proceso que, según su mirada, posiciona al departamento como uno de los motores económicos de Mendoza, con aspiración a liderar ese ranking en el corto plazo.

También volvió sobre uno de sus ejes discursivos: la modernización del Estado. Paradójicamente, el incendio podría acelerar ese proceso. “Nos forzó a incrementar la velocidad”, dijo.

Una desgracia convertida en oportunidad, el clásico giro optimista que siempre aparece en estos casos. Veremos si termina siendo eso o simplemente otra promesa más en la larga lista de “ahora sí” de la gestión pública.

Mientras tanto, entre planes de vivienda, reconstrucción tecnológica y ambiciones políticas medidas, Guaymallén se mete en un terreno que no suele ser cómodo para los municipios: el de intentar resolver problemas estructurales con herramientas limitadas. Nada nuevo bajo el sol, pero con 800 viviendas en juego, al menos esta vez hay algo concreto para mirar.

Escucha la nota completa acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com

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