En oposición al paquete de privatizaciones del gobierno de Michel Temer, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, precandidato para 2018, afirmó ayer que el próximo gobernante del país deberá convocar a un referendo para intentar anular las reformas económicas realizadas en el último año.
“Cualquier político de izquierda que asuma el gobierno tendrá que pensar en algo llamado referéndum o plebisicito revocatorio justamente para deshacer el retroceso de derechos del gobierno de Temer”, dijo Lula a periodistas de medios comunitarios en Recife, Pernambuco, durante su caravana en ómnibus por el empobrecido nordeste del país.
El ex presidente Lula y el Partido de los Trabajadores se han puesto en primera línea contra las privatizaciones anunciadas por el gobierno de Temer:
Lula acusó a Temer de estar realizando “la venta del Estado como se hizo en Rusia luego de la caída de la Unión Soviética”, al condenar la reforma laboral y la enmienda constitucional que fijó un techo al gasto público y social por 20 años, apenas actualizado por la inflación, independientemente de si aumenta la recaudación.
En uno de los puntos más polémicos de su declaración, Lula dijo que volvería hacer las alianzas con los conservadores en el Congreso, una línea de trabajo en la que él mismo intervino en el pasado para articular la fórmula Dilma Rousseff - Michel Temer.
“Siempre pensé que no podíamos hacer como el Partido Comunista Italiano, el mejor de Occidente, que siempre sacaba el 30%. Acá en Brasil para ganar se necesita el 50% más uno de los votos. Entonces hay que tener interlocutores con el Congreso, que fue electo por el voto popular aunque no nos guste”, dijo.