Señoras mamis

Esposas, novias, ex mujeres, enamoradas... las historias de “Sres. Papis” tienen a estas mujeres en roles cotidianos y fáciles de identificar. Qué opinan ellas sobre el amor, la familia, los hijos y el papel de los varones.

Cinco mujeres reunidas alrededor de una mesa pueden hacer que el tiempo vuele, entre varios cafés y una charla amena. Más aún si son profesionales, lindas, audaces, y están llenas de anécdotas y experiencias para compartir. Así fue como Gloria Carrá, Laura Novoa, Marcela Kloosterboer, Vanesa González y María Abadi hicieron de una fría mañana otoñal algo entretenido y cálido.

Ellas son "las mamis" las protagonistas mujeres de la tira "Sres. Papis" (en Mendoza, lunes y miércoles a las 23 por Canal 9). Cada una con una historia distinta, unidas por los conflictos del amor, la sexualidad y la maternidad. "No soy solamente un ama de casa, tengo una historia de amor para contar", abre el juego Gloria Carrá, que es uno de los personajes más controversiales de la tira: madre de un hijo adolescente, otro púber y una nena en edad de jardín de infantes, al iniciar la historia abandonó a su esposo, "el Chori" (Luciano Castro), para jugársela por el amor de Andrea (Magela Zanotta).
 
Abadi, por su parte, tiene entre manos a Ema una "antiheroína", como ella la describe. "Está enamorada y no es correspondida, pero no le importa, ella no quiere mirar a otro hombre, va a ir hasta las últimas consecuencias para intentar conquistar al inconquistable Nacho Moreno (Joaquín Furriel)", asegura. Vanesa, en tanto, interpreta a Luján, una de las maestras del jardín de infantes donde asisten los hijos de los papis.
 
"Esta historia está más relacionado con lo pasional. Ella pone en riesgo su matrimonio porque siente que lo nuevo que le pasa con Franco (Luciano Cáceres) es más parecido a enamorarse que lo que ella creía que era el amor".

Helena, el personaje de Kloosterboer, también va soltando su inocencia con el correr de los capítulos. "Ella venía de la montaña, de vivir tranquila con su novio Roby (Luis Luque) y al llegar se contaminó de la ciudad. Ahora tiene un conflicto grave porque se enamora del hijo de su pareja (Luciano Castro) y trata de remontar su relación y hacerse la distraída, pero es inevitable la atracción porque viven juntos y se ven todo el tiempo", explica.
 
Y finalmente es Novoa quien describe a su criatura: "Rocío quiere completar una idea de familia que ella tiene y hay un conflicto porque Mauro (Peto Menahem) no dice lo que realmente le pasa y es que él no quiere. Ella lo huele y ahí surge el problema".

-Estas historias, ¿hicieron que se replantearan en sus propias vidas qué es el verdadero amor?
Abadi: Creo que a todas les pasó eso de no ser correspondida en el amor. Igual, en lo personal, no me quedaría como un soldado, estático, esperando como mi personaje. Las veces que me pasó, si del otro lado no hay devolución, me voy a otra cosa.

Carrá: Sos una chica muy sana. Yo he perseguido gente. De pendeja, pero me ha pasado que me gustara alguien y rasgarme las vestiduras. Lo quería, lo perseguía, lo conseguía y después: el infierno. De todos modos, creo que si no se da naturalmente, si la otra persona no te corresponde, no está bueno forzar las cosas, que por algo pasan. No puede ser que ames a alguien que ni te mira, por eso digo que era otra época.

González: ¡No podría hacer eso! Desisto, me voy a mi vida y si querés acá estoy. Pero pasa, se sufre muchísimo. Creo que no hay persona que no haya transitado eso. Capaz, si llegás al fin que deseas deberá ser algo bueno, pero si es así me la perdí.

La tranquila mañana sufre una irrupción inesperada. En el estacionamiento de los estudios televisivos, un hombre se quejaba de que el auto de Marcela estaba mal estacionado. La actriz fue a acomodarlo, y se topó con un mal educado que la insultó y le puso los nervios de punta.

Al volver a la mesa contó lo sucedido y sus compañeras se quedaron atónitas y con bronca de no haber podido defenderla. Entre anécdotas de injusticias varias, al cabo de unos minutos "las mamis" demostraron ser mujeres que no se resguardan tras sus caras angelicales, sino que son de armas tomar. "¿Cómo no le dijiste qué cómo te iba a tratar así si sos Marcela Kloosterboer, la chica qué pelazo?", dice entre risas Vanesa, aflojando el clima. "Las mamis loquis", retruca Marcela.


Kloosterboer: Cuando cumplís 30 es infalible que te pregunten si querés ser mamá. Sí, me gustaría, pero la verdad es que no tiene que ver con la edad o el reloj biológico, es algo más interno. Me hubiera gustado ser madre joven, bueno, ya joven no llego, pero sí me gustaría serlo en un futuro cercano.

Abadi: Fantaseo con ser madre desde el día uno. Tengo 28 años y ya no soy más una nena, pero siento que tengo ganas de hacer algunas cosas antes de ese viaje. Soy muy Susanita, al punto que me cuesta pensar la vida si no voy a tener un hijo, pero necesito un tiempo todavía, me lo tomo con tranquilidad.

González: A mí me encantaría tener hijos, pero no es el momento y por un tiempo no lo será. No estoy en pareja, pero me estoy queriendo mucho con alguien. Vivo sola, me encanta hacerlo y pasar tiempo sola y tengo muchas ganas de hacer muchas cosas antes de la maternidad.

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