La denuncia en Santa Rosa por el secuestro de un niño de 13 años en Santa Rosa, movilizó a la Fiscalía y a decenas de policías que intentaron dar con el auto de la descripción y los tres delincuentes. Sin embargo, el hecho nunca existió y fue un invento del menor, molesto con sus padres por una penitencia.
"Fue una falsa alarma que generó mucha preocupación en el pueblo, donde existen robos y algún asalto de vez en cuando, pero no casos de secuestro y por eso todo sonaba muy extraño", confió una fuente de la fiscalía de Santa Rosa.
La denuncia inicial fue radicada hace una semana, por el papá de un chico de 13 años que le contó que lo metieron a la fuerza en un auto. La familia del niño vive en el distrito de La Costa, sobre ruta 50 y según contó el papá, primero en la comisaría y luego en la oficina del fiscal, al menos dos personas que se movilizaban en un auto rojo, habían secuestrado a su hijo mientras caminaba al costado de la ruta.
"Inicialmente solo había el relato del padre, porque por ser menor, al niño solo se lo puede escuchar en una cámara Gesell. De todos modos, el hombre contó de un Renault 12 rojo, de al menos dos hombres, de que el niño fue sorprendido y metido de prepo al auto donde le taparon la cabeza con una manta", relataron en la fiscalía y completaron: "Según ese mismo relato, a los pocos minutos y por la presencia de un retén policial, el niño fue liberado".
Para el fiscal Héctor Gustavo Rosas, el asunto sonaba extraño desde un comienzo, no solo por la novedad de un secuestro en Santa Rosa, sino por las características del caso y por el uso de un auto tan particular y antiguo, como un Renault 12 rojo, perfectamente identificable. De todos modos, la Justicia puso enseguida en marcha un operativo para dar con el auto, que no arrojó resultados.
"Fue todo mentira del pibe, molesto con sus padres porque lo habían puesto en penitencia. Resulta que no lo dejaban salir a la calle y como se escapó, para evitar que lo fueran a regañar inventó lo del secuestro", explicó una fuente y completó: "Fue el mismo papá quien vino a aclarar el asunto. Primero había puesto la denuncia y a los pocos días, cuando su hijo le confesó la mentira el hombre vino a aclarar todo".
Desde la Fiscalía explicaron que más allá de esto, se le tomará testimonio al menor en cámara Gesell para completar el expediente y que sea el mismo chico quien explique qué es lo que pasó: “¿Si existe posibilidad de que la familia del menor pague los gastos que ocasionó al Estado la mentira del niño? Eso debería ser lo justo, pero es difícil que ocurra”.