Hace una semana la cantante Thalía se sacó una foto con unas supuestas costillas en formol que eran, en broma, el secreto de su cintura. Claro que se trataban de huesos de plástico que estaban en agua. El chiste revivió un viejo mito que la acompañó a lo largo de su carrera, el de la estrechez de su panza.
Si no se sacó las costillas cómo logró lucir así... El nutricionista de esta artista habló y lo contó. Se llama Xavier Orizaga Sodi y reveló: "Ella es de complexión delgada, vamos a empezar por ahí", dijo el doctor a los medios de México: "Hace mucho le hice un programa que es el famoso programa a base de chocolates. En su caso le ayudó. La serotonina te ayuda a disminuir el alimento, entonces le ayudó a quemar grasa. Su grasa era de cintura y pudo de a poquito moldear la cintura".
Y Thalía no se permite aumentar de peso. "Cuando de repente siente que subió un poquito de peso, agarra el mismo programa y lo retoma", indicó el doctor.