En la provincia se reciben entre 160 y 170 denuncias por discriminación a migrantes por año.
En la provincia se reciben entre 160 y 170 denuncias por discriminación a migrantes por año.
Tal proporción ubica esta causa en el cuarto lugar, con 12% de las denuncias que recibe la delegación local del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi).
Bolivianos, chilenos y peruanos -en ese orden- son los más afectados. En tanto el ámbito laboral y de la administración pública son las instancias donde suele suceder. Se trata de casos de xenofobia y discriminación pero también de situaciones en que no pueden resolverse trámites.
Un joven de 18 años denunció que una patota lo atacó y le desfiguró la cara luego de que se burlaran de él porque pensaban que era chileno. Ocurrió en San Carlos cuando asistía a un cumpleaños y terminó internado gravemente herido en el hospital Central.
Sin embargo, este tipo de denuncias estuvo primera durante varios años y bajó al segundo lugar en 2016, tal cual reconoció a Los Andes el delegado local del instituto, Daniel Di Giuseppe.
Ha sido relegada por cuestiones de género e identidad. Es que en le primer lugar se encuentran las denuncias asociadas a la diversidad sexual, por orientación sexual e identidad de género, con 23% del total recibido. En segundo lugar se posicionan aquellas vinculadas a razones de género (quienes son discriminados por éste) con el 15%. Mientras que en tercero se ubican los casos de discriminación por discapacidad, que son el 14,2%.
Lo que hay que tener en cuenta es que estas proporciones no necesariamente reflejan la realidad, es decir: no puede decirse que haya bajado la discriminación hacia esos segmentos poblacionales, sino que inciden diversas variables.
En primer lugar, la visibilización y empoderamiento del colectivo LGTBI, que lleva a identificar situaciones y atreverse a la denuncia.
Por otro, Di Giuseppe señaló el desconocimiento que hay en ciertos sectores de la existencia del Inadi. Detalló que a medida que se aleja de los centros urbanos es menos la gente que lo conoce. Esto tiene particular impacto en Mendoza y concretamente en lo concerniente a los migrantes si se tiene en cuenta que gran parte de estas comunidades viven en la ruralidad. De esta manera, no acceden a solicitar ayuda al instituto de lo cual se desprende que los datos estadísticos reflejen de manera parcial la problemática.