Un efectivo policial fue apartado temporariamente de la fuerza luego de que lo encontraran conduciendo ebrio y en contramano.
Un efectivo policial fue apartado temporariamente de la fuerza luego de que lo encontraran conduciendo ebrio y en contramano.
El incidente se produjo el martes pasado en la madrugada. El policía de 30 años fue trasladado de Mendoza a San Rafael y habitualmente presta servicios en la comisaría octava.
Al efectivo suspendido, le retiraron el arma y lo derivaron a junta médica para iniciar un tratamiento con especialistas a fin de determinar si se trató de un hecho aislado o en realidad es un bebedor crónico.
El martes alrededor de las cuatro de la mañana ingresó la novedad al 911 sobre un Renault Sandero que iba en contramano por Bernardo de Irigoyen y que la persona que iba al volante parecía dormida.
El personal policial procedió a detener el vehículo y lo primero que detectaron fue que el hombre había bebido. Inmediatamente le realizaron el test de alcoholemia y como el resultado arrojó que triplicaba el límite permitido lo iban a demorar y además le hicieron la multa como a cualquier conductor que comete una infracción.
En ese momento la charla entre el hombre y los policías se tornó más agresiva y fue allí cuando el conductor que manejaba el Sandero se identificó como miembro de la fuerza.
Ante tamaña revelación, el personal de la comisaría 32 comunicó la novedad a los superiores y además de las actuaciones legales por transgredir las normas viales, se inició un proceso administrativo.
Al efectivo que iba borracho por un lado le retuvieron el auto y si bien no estaba de servicio en ese momento, por su condición de funcionario policial se dispuso que le retengan el arma y lo suspendieron durante 30 días.
En ese periodo el policía deberá someterse a una evaluación médica y también psicológica para determinar si puede continuar siendo parte de la fuerza.