Desde hace cuatro años, el concurso “Prix Baron B - Édition Cuisine” viene generando una pequeña-gran revolución en la cocina argentina. Comenzó en 2018 con el objetivo de destacar algo muy particular: proyectos gastronómicos integrales de todo el país que destacan por su excelencia y su visión transformadora. El resultado es que, gracias al concurso, a lo largo de estos años cobraron visibilidad a nivel nacional chefs y restaurantes de las provincias que trabajan de una manera increíble con los productos regionales. Los tres finalistas de este año fueron claros ejemplos de esto. Uno de ellos fue “El Baqueano” de Fernando Rivarola, reconocido por trabajar con productos de las 18 ecorregiones de nuestro país. Este año fue noticia debido a que después de 14 años de tener su restaurante en Buenos Aires, se mudó a la ciudad de Salta para estar más cerca de los productores del NOA e iniciar una nueva etapa en su historia. El segundo finalista del concurso fue “El Alambique”, de la chef Alejandra Repetto, un proyecto ubicado en El Calafate que se enfoca en una gastronomía donde prevalecen los productos locales, la sustentabilidad y el manejo controlado del guanaco, animal autóctono de gran abundancia en Santa Cruz, que permite posicionarlo como un producto identitario de la zona.


