Uno de los tantos lugares comunes que se suelen repetir cuando nos referimos a hechos de nuestro pasado es afirmar que Rivadavia no contaba con simpatizantes en Mendoza. Los hubo y tuvieron su influencia en el medio con la publicación de un periódico denominado el Eco de los Andes que se editó entre septiembre de 1824 a diciembre de 1825.
En Cuyo hubo personalidades de ideas liberales; en la vecina San Juan se destacó el gobernador Salvador María del Carril con su Carta de Mayo, primera constitución de esa provincia y en La Carolina, pueblo de San Luis nació Juan Crisóstomo Lafinur, el profesor de filosofía que atribuía su formación a la escuela de Matemáticas fundada por Belgrano en Tucumán para formar oficiales de artillería.
Lafinur enseñó en el colegio de la Unión fundado por Pueyrredón en Buenos Aires, pero al ser exonerado a fines de 1819 por sus ideas modernas se trasladó a Mendoza donde se hizo cargo de la cátedra de filosofía del Colegio de la Trinidad que creara San Martín satisfaciendo viejos reclamos mendocinos.
También llegó a Mendoza el padre Castañeda, expulsado de Buenos Aires por su oposición a las reformas de Rivadavia como ministro del gobernador Martín Rodríguez. Este fraile de poca formación hizo que Lafinur perdiera su cátedra y fuera a Chile.
El Eco de los Andes fue un periódico que salió del regionalismo aldeano, sus artículos y noticias se referían a sucesos de Buenos Aires, de las campañas libertadoras, ahora a cargo de Bolívar, de Chile y de Europa. Algunas de sus notas eran comentadas por el Argos, el periódico porteño que respaldaba las políticas de Rivadavia . El retorno de Rivadavia desde Europa, fue muy celebrado en el periódico de Mendoza.
Esta ciudad contaba con varias imprentas, la oficial, la de Escalante y la de la sociedad Lancasteriana. Esto permitió que se editara otro de línea clerical cuya sede era el convento de los Domínicos, y que contaba con Castañeda entre sus redactores. Se llamaba el Amigo del Orden y desde ambas tribunas se polemizaba. Unos promoviendo la modernización liberal y los otros pretendían conservar las estructuras de la sociedad colonial en esa Mendoza que a pesar de haber sido esquilmada para equipar el ejército de Los Andes, contaba con un núcleo social que ansiaba el porvenir y el progreso.
Fue fundado por José María Salinas (un boliviano colaborador de Bolívar), Luis Calle, Gualberto Godoy y Borja Correas y tuvo un nutrido grupo de suscriptores. El gobierno de Juan de Dios Correas miró con simpatía a este grupo que proponía fortalecer el Colegio de la Trinidad, promover la educación pública con el sistema lancasteriano y fomentar actividades culturales.
¿Cómo fue posible, que, en esa Mendoza surgiera un periódico de ideología liberal que, sin complejos, enfrentaba a los elementos reaccionarios?. Quizá la explicación está en los contactos frecuentes con europeos que tuvo la población de esta provincia.
Es que los viajeros que venían de Europa en tránsito a Chile, preferían desembarcar en Buenos Aires y seguir al país trasandino por los carriles terrestres, evitando los riesgos de la navegación por el estrecho de Magallanes. Esos viajeros pasaban un tiempo varios en la ciudad de Mendoza, pues el cruce a Chile dependía de las nevadas.