Residencia virtual: integración al modo del siglo XXI - Por Rodolfo M. Vacarezza

La pequeña república de estonia desarrolló una plataforma otorgando a personas no residentes en el país una residencia virtual con facilidades impositivas y fiscales para hacer negocios en el ámbito europeo. Idea que deberíamos estudiar con atención porque con variaciones podríamos aplicar acá. 
 
Nada disipa nuestras dudas sobre el desarrollo económico de Mendoza, porque las iniciativas a través de los años, se perdieron en el "pantano" de la política y chocaron con los condicionamientos internos y externos. Ni siquiera salimos de la incertidumbre con las novedades en materia de integración, como son el Tratado de Libre Comercio Chile-Argentina o la anunciada reformulación del Mercosur.

Pero si, como hemos sostenido antes, la premisa es el desarrollo a través de la utilización de las tecnologías del siglo XXI, en el marco de la integración regional; Estonia nos ofrece un ejemplo en tal sentido.

La pequeña república báltica –ex URSS, hoy parte de la UE y de la OTAN-, está enfocada en su desarrollo por vías no convencionales. Así, ha desarrollado una plataforma virtual para desarrollar los negocios: e-residency. ¿En qué consiste? En otorgar a personas no residentes en el país y que se pueden encontrar en cualquier parte del mundo, una residencia virtual con facilidades impositivas y fiscales para desarrollar negocios en el ámbito europeo, valiéndose del sistema ban
cario del país (por pocos euros y mínimos trámites en sus embajadas por el mundo). Esto implica en primer lugar una identidad digital y facilita la firma de contratos, la securitización de documentos, pagos, etc., todo en forma remota y sin necesidad de desplazamientos.

La plataforma está pensada para las pequeñas empresas, los emprendedores, los servicios y se inserta en el marco mayor de la total digitalización del país en el seno de la Unión Europea. La novedad no es la realización de negocios vía web, sino el modelo de desarrollo, a quienes va dirigido y la determinación estratégica de la inserción en espacio económico desregulado europeo (libre movilidad de capitales, bienes y personas).

Claro, las diferencias son importantes, en especial la ausencia de un mercado común en el Mercosur (*) y un sistema bancario propio, por lo que la adaptación es necesaria. Pero, creemos que están los recursos para su implementación en la provincia. Esa plataforma debe estar enfocada al espacio amplio de la integración regional y muy atenta usina mundial del desarrollo que es el área Asia-Pacífico y cuyo combustible es la tecnología de vanguardia.

Insistamos en un "estado inteligente" y moderno, que sabe aprovechar los recursos tecnológicos propios del siglo XXI para bienestar de su pueblo.   
 
 
(*) A contrario de los que su nombre indicaría, ese esquema de integración no es un mercado común, sino una Unión Aduanera Imperfecta.

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