23 de febrero de 2013 - 22:35

¿Qué mató a los dinosaurios?

Nueva información sobre el asteroide que se cree que acabó con los dinosaurios sugiere que simplemente pudo haber sido el golpe final, y que los reptiles ya estaban sufriendo un clima delicado provocado por erupciones volcánicas mucho antes de que cayera

“El impacto (del asteroide) fue el golpe de gracia”, declaró Paul Renne, un geólogo de la Universidad de California, en Berkeley. La investigación, que se detalla en la edición del 8 de febrero de la revista Science, se suma al debate científico actual sobre exactamente qué mató a los dinosaurios.

El debate, que alguna vez giró en torno a la cuestión de si el culpable había sido un asteroide o cambios climáticos provocados por un volcán, ha evolucionado para considerar la posibilidad de que tal vez múltiples factores ambientales estuvieron involucrados.

Renne y su equipo determinaron recientemente la fecha más precisa que se conoce del impacto del asteroide, que ocurrió en la península de Yucatán en el actual México.

Usando una técnica de datación de alta precisión en tectitas -rocas tamaño guijarro que se forman durante impactos de meteoritos- de Haití creadas durante el evento, el equipo concluyó que el impacto ocurrió hace 66.038.000 años, un poco después de lo que se pensaba antes.

Tomando en cuanta los límites de error, la nueva fecha es la misma que la de la extinción, dice el equipo, haciendo que los eventos sean simultáneos.

Renne precisó que los nuevos descubrimientos deberían dar por finalizada cualquier duda restante sobre si un asteroide fue un factor en el fallecimiento de los dinosaurios: “Hemos demostrado que estos eventos son sincrónicos con diferencia de apenas un pelo”, dijo, “y por tanto el impacto claramente jugó un papel importante en las extinciones”.

Eso no quiere decir, empero, que el asteroide -que talló el así llamado cráter de Chicxulub- fue la única causa de la extinción de los dinosaurios.

La evidencia ahora sugiere que masivas erupciones volcánicas en India anteriores a la caída del asteroide también jugaron una parte, disparando cambios climáticos que ya estaban acabando algunos grupos de dinosaurios.

Por ejemplo, “nadie ha encontrado fósiles de dinosaurios no aviarios exactamente en la capa del impacto”, dijo Renne vía correo electrónico. “Por tanto, estrictamente hablando, los dinosaurios no aviarios” -los dinosaurios no emparentados con las aves- “pudieron haber estado extintos para cuando se presentó el impacto”.

Muerte desde los cielos

La idea de que el vulcanismo fue responsable de la extinción de los dinosaurios en realidad es anterior a la teoría del impacto, y se ajusta bien a lo que se sabe de otros eventos de extinción masiva de la Tierra.

“Se ha descubierto que muchas de las demás extinciones masivas han ocurrido al mismo tiempo que erupciones volcánicas de gran escala”, dice Heiko Palike, un paleooceanógrafo de la Universidad de Bremen, en Alemania.

Pero en la década de 1980, el equipo de Luis y Walter Álvarez (padre e hijo), físico y científico planetario, respectivamente, presentó una nueva teoría audaz.

Luego de descubrir que una capa de arcilla que se encuentra en todo el mundo y que coincidía con el fin del período Cretáceo está enriquecida con iridio -un elemento raro en la Tierra pero común en rocas espaciales-, propusieron que un meteorito aniquiló a los dinosaurios.

“A medida que la teoría del impacto tomó peso, especialmente entre los científicos más inclinados a la física, los vulcanistas perdieron terreno”, explica Renne.

La teoría del impacto ganó más impulso en la década de 1990, cuando científicos descubrieron un cráter de impacto de 180 kilómetros de ancho en la península de Yucatán que databa a los límites entre los períodos Cretáceo y Terciario -el así llamado límite CT-, cuando desaparecieron los dinosaurios.

El tamaño del cráter indicaba que lo que lo hubiera creado tenía aproximadamente 10 kilómetros de diámetro.

Un asteroide de ese tamaño que golpeara la Tierra hubiera tenido consecuencias devastadoras, incluyendo ondas de presión destructivas, incendios globales, tsunamis y una “lluvia” de rocas fundidas reentrando en la atmósfera.

Además, “mucho material adicional particulado se hubiera quedado flotando en la atmósfera durante semanas, meses, tal vez años, bloqueando la radiación solar entrante y, por tanto, matando la vida vegetal y causando caídas de temperatura catastróficas”, explica Hans Dieter Sues, un paleontólogo de Museo Nacional Smithsoniano de Historia Natural, en Washington, D.C.

Teoría híbrida para la extinción de los dinosaurios

La alguna vez abandonada teoría vulcanista ha visto cierto tipo de resurgimiento en los años recientes, empero, como resultado de nuevos descubrimientos sobre un período de sostenida actividad volcánica en India y el descubrimiento de que la diversidad de dinosaurios ya pudo haber estado cayendo antes del impacto del asteroide.

El debate ahora es “si el impacto en Chicxulub fue 'la evidencia irrefutable’, como sostienen muchos investigadores”, dice Sues, "o uno de varios factores causantes, como en 'Murder on the Orient Express'”.

Renne pertenece al campo que piensa que una serie de erupciones volcánicas en India que produjeron antiguas corrientes de lava conocidas como Trampas Deccanas causaron drásticas variaciones climáticas, incluyendo largos fríos intensos, que pudieron haber estado congelando a los dinosaurios antes que el asteroide golpeara.

“Parece claro que el vulcanismo por sí solo, en una escala suficientemente masiva y rápida, puede detonar extinciones”, precisó Renne. “De ahí mi visión de que el impacto fue probablemente la gota que colmó el vaso, pero no la única causa”, apuntó.

Preguntas sin resolver

La nueva teoría híbrida aún tiene varias preguntas importantes que debe contestar, empero, como precisamente cuánto afectaron las erupciones volcánicas indias a los dinosaurios.

“Algunas personas dicen que si analizamos la erupción del monte Pinatubo (en 1991), ésta enfrió la Tierra durante un breve lapso debido al aerosol y al polvo que fue eyectado”, dice Palike.

Pero “otros creen que a la larga los volcanes probablemente despiden más bióxido de carbono a la atmósfera y de hecho calientan el planeta, al menos temporalmente”.

Tampoco está claro cómo se espaciaron temporalmente las erupciones de las Trampas Deccanas. “Sabemos que comenzaron pocos millones de años antes del fin del Cretáceo y que duraron hasta varios millones de años después, extendiéndose aún más allá (del impacto del asteroide)”, considera Palike. “Sin embargo, algunas personas han sugerido que habían grupos de erupciones que sucedieron dentro de un lapso de decenas de miles de años”.

Saber cuándo se registraron las erupciones es importante, subraya Palike, porque si estaban sucediendo cerca del fin del Cretáceo, es más probable que hayan jugado un papel en la extinción de los dinosaurios que si la mayoría de las erupciones ocurrió 2 millones de años antes.

Palike piensa que un fechado más preciso de las capas de ceniza volcánica en India podría ayudar a responder algunas de las preguntas que quedan: “Es el siguiente paso del rompecabezas”, afirma.

Precisar la causa de la extinción de los dinosaurios no es sólo de interés académico, dice Jonathan Bloch, director asociado de paleontología de vertebrados del Museo de Historia Natural de la Universidad de Florida.  “Es importante que entendamos cómo los ecosistemas responden a las grandes perturbaciones”, agrega Bloch, “ya sea un cambio climático gradual o un evento catastrófico. Son todas cosas que debemos pensar hoy como humanos sobre el planeta”.

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