“Las pocas transacciones son en dólares y de proyectos instalados”, remarcó Otero, y aseguró que la tendencia va a continuar. “Los que tienen dolarizada la tierra no quieren pesificarla y prefieren quedarse con el bien inmueble”, graficó.
“Las pocas transacciones son en dólares y de proyectos instalados”, remarcó Otero, y aseguró que la tendencia va a continuar. “Los que tienen dolarizada la tierra no quieren pesificarla y prefieren quedarse con el bien inmueble”, graficó.
Kinnersly y Ostropolsky coincidieron en la caída del panorama, pero mencionaron que muchos emprendimientos están comenzando a venderse en pesos argentinos.
Kinnersly indicó que “hay un nivel de movimiento en el mercado que se ha mantenido porque los ahorros de muchos inversores que están en el banco erosionan con el tiempo y algunos de ellos que prefiere invertir en tierras porque saben que pueden dar una buena renta y a largo plazo sus valores se mantienen contra la inflación o crecen. Por lo que de a poco vemos mayores ventas y negociaciones en pesos”.
Pero más allá de estos que tienen ya sus ahorros, no hay ventas, ya que los créditos para este tipo de cosas no existen. “Las compras son en efectivo o con un período de financiación acordado entre vendedor y comprador, con hipoteca sobre el mismo bien”, indicó.