Mario Ortiz reconoce que en Lavalle no hay tanta cantidad de vacunos como en otras zonas de Mendoza. "La gente, año a año ha tratado de aumentar (su rodeo), pero esto viene en caída. En la Dirección de Ganadería deben tener los datos de vacunación, pero creo que en esta última campaña ha sido mucho menor; las pérdidas han sido muy grandes. El mayor problema está en los animales grandes (vacunos y yeguarizos) porque se van terminando hasta la raíces de las plantas de pasto, en algunos lugares no queda ni la zampa".
El problema se agrava en esta época, "cuando las vacas están paridas, con terneros chicos". Ortiz comenta que "estoy comprando maíz y pasto para poder salvar lo poco que tengo, y poder venderlo un poco mejor pero me voy a deshacer de los animales, porque el bolsillo no da; y si cuando uno va a vender, con suerte recupera la plata, no tiene sentido". Dice que "no es mucho lo que tengo, siempre he querido aumentar la hacienda, pero no me da el presupuesto". Se lamenta porque "uno a veces deja para cría la mejor vaquita que tiene, pero cuando no se le muere, se le pierde".
En la zona, "la mayoría de los productores tiene 15; 20 o 30 vacas; son contados los que tienen un poco más, pero el 80% de los productores tienen hasta 30 vaquitas".