Cuando el Proyecto Ajo del INTA, con base en la Estación Experimental La Consulta, se inició hace casi 25 años, se construyó sobre tres pilares: la investigación - experimentación, la transferencia del conocimiento y el servicio a quienes forman parte de la cadena agroalimentaria y agroindustrial del ajo.
De cada uno de estos puntos hay decenas de documentos escritos que son parte del mecanismo de rendir cuenta a la sociedad de los trabajos efectuados, mucho más cuando de transferencia se trata.
No se puede transferir el conocimiento si no se tiene la vivencia de haber probado y comprobado la tecnología propuesta, por eso más de 90 técnicos del INTA y de otros organismos a lo largo del país han colaborado a desarrollarla para que hoy el sector ajero disponga de información local y regional destinada a mejorar la rentabilidad del negocio y la calidad de vida de los productores.
Todos los años el INTA La Consulta dicta cursos de capacitación en las áreas mas diversas.
-Elección de variedades y semillas de altos rendimientos.
-Manera de transportar los ajos a mercados de larga distancia durante todo el año como si recién estuviesen cosechados.
-Formación de semilleros de sanidad controlada.
-Rediseño de los galpones de empaque para cumplir con las normas mas estrictas de calidad del producto, higiene y seguridad de funcionamiento y alimentación y salud de sus operarios.
-Uso del mínimo de agroquímicos y fertilizantes para lograr máximos rendimientos e inocuidad.
-Control de calidad de procesos y productos.
-Forma de producir ajo premium y la nueva estrategia para venderlos.
-Forma de asociarse para potenciar las acciones y minimizar el riesgo de tropiezos en el mercado.
También colaboramos con otros organismos e instituciones capacitándolos en:
-Mejor aprovechamiento de los recursos financieros de prestamos bancarios.
-Dictado de una ley provincial que le permita al sector disponer de fondos para defensa de la calidad y el negocio.
-Uso de normativas sobre denominación de origen.
-Mejorar el criterio a aplicar para el cumplimiento de las obligaciones impositivas
-Promoción del agroturismo ajero como parte del calendario provincial.
-Buen uso gastronómico de ajos varietales diferenciados.
Por todo esto expuesto, resulta extraño que productores y empacadores de otras latitudes formen parte de la audiencia permanente del Proyecto Ajo/INTA, y otros más cercanos intenten buscar tecnología atraídos por “cantos de sirenas del Hemisferio Norte”.
No nos oponemos a visitar otras experiencias sobre producción e industrialización de ajo, por el contrario, hemos promovido numerosas acciones en tal sentido, pero sabemos a dónde y cuándo ir, a quién visitar, qué ver y qué aprovechar.
Bueno sería que, si desde los organismos oficiales se contribuye a realizar estos viajes, los que tuvieron la oportunidad de hacerlos vuelquen a su regreso las experiencias vividas a los colegas y pares que se quedaron por estos pagos.