Según el último informe de Registro de Viñedos, elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, el 43% de los viñedos de Argentina tienen solamente entre 1 y 5 hectáreas. La falta de inversión y la subdivisión de los viñedos preocupan a la industria.
Los datos del INV, publicados en junio de 2013 indican que Argentina posee un total de 25.207 viñedos y el 43% de los mismos son de entre 1 y 5 hectáreas de extensión. En 2012 se produjo un aumento en la cantidad de hectáreas en los rangos comprendidos entre 7,5 y 100 hectáreas y la superficie media del país es de 8,7 hectáreas.
Esta es una problemática crucial para la industria. De hecho, más del 80% del dinero destinado a productores de Proviar fue para comprar maderas y alambres, lo que denota la situación estructural por la que atraviesan los pequeños productores.
No obstante, datos del Registro de Viñedos muestran que continúa la adecuación de la superficie iniciada en años anteriores hacia variedades de alta calidad enológica con el objeto de hacer frente a la demanda de vinos de calidad que se comercializan tanto en el mercado interno como externo.
En cuanto a la situación particular de Mendoza, la provincia cuenta con alrededor de 156.000 hectáreas de viñedos, de las cuales 50% corresponde a parrales, 30% a espalderos altos (que son los que más se adaptan a la cosecha mecánica) y el 20% restante se reparte entre espalderos bajos y sistemas de menor importancia.
Consultado sobre el tema, Alejandro Marianetti, del departamento de Estudios Vitícolas del INV, comentó que "casi la mitad de los viñedos provinciales fueron implantados antes de 1997, es decir, que tienen más de 25 años de antigüedad y a partir de los años ?90 ha habido mucha reconversión de viñedos".
Sobre el estado general de los viñedos en Mendoza, Marianetti destaca: "Últimamente hemos estado saliendo a hacer relevamientos en las distintas zonas de Mendoza y a nivel técnico, los viñedos en general están bien y podríamos decir que la vitivinicultura atraviesa un buen momento. Actualmente, nos encontramos en plena etapa de poda y atadura. Notamos que se está trabajando con normalidad en estas actividades propias de la época invernal. Además, estamos haciendo ajustes para corregir los puntos de georeferenciación con el uso de GPS, que en ocasiones tienen diferencias en metros con las parcelas".
Al referirse a las inversiones, Marianetti explica que "los pequeños y medianos productores, al no estar integrados, caen en un círculo vicioso. Si no acceden a crédito, no tienen cómo invertir. Por eso, los programas como Proviar apuntan a mejorar los viñedos desde el principio y justamente, las deficiencias están en infraestructura: palos, alambres, malla antigranizo. Es ahí desde donde hay que comenzar. No se puede incorporar tecnología sofisticada si antes no se cuenta con un buen sistema de conducción", ejemplifica.
Eduardo Sancho, presidente de Acovi y coordinador general de Proviar, asegura que el aspecto esencial para el fortalecimiento de la parte más débil de la cadena vitivinícola es su organización. "Si el productor no está integrado no puede crecer. Por eso, desde Proviar se ha trabajado fuertemente en este punto y desde que comenzó el programa, más de 3.000 productores de la provincia han sido beneficiados y se ha avanzado en su integración a través de un contrato a 10 años con cooperativas o bodegas", dice Sancho.
Por otro lado, Sancho se refiere al precio del vino como un factor clave de esta situación. "La caída del precio del vino también afecta a los productores y atenta contra su integración. Por eso, hoy nos encontramos en conversaciones con el gobierno para recuperar el precio del vino".