La Guerra del Pacífico, también denominada Guerra del Guano y Salitre, fue un conflicto bélico económico, acontecido entre 1879 y 1883, en el cual se enfrentó la República de Chile contra las repúblicas de Bolivia y del Perú. Un recuento hace calcular que las bajas estuvieron entre los 14.000 y 23.000, contando civiles y militares, a lo largo de la guerra. Por supuesto significó la pérdida de la salida al mar para la República de Bolivia.
Territorios perdidos por Perú
La guerra concluyó con la victoria chilena, oficialmente el 20 de octubre de 1883 mediante la firma del Tratado de Ancón, por el cual el departamento de Tarapacá pasó a manos chilenas permanentemente y las provincias de Arica y Tacna quedaron bajo administración chilena por un lapso de 10 años, al cabo del cual un plebiscito decidiría si quedaban bajo soberanía de Chile o si volvían al Perú. Hoy es territorio chileno malhabido.
Territorios perdidos por Bolivia
En 1825, la naciente República de Bolivia definió su territorio, incluyendo una extensión de costa en el Pacífico y una provincia que comprendía aproximadamente lo que es hoy la región de Antofagasta.
El puerto boliviano fue Cobija, fundado en 1825 a instancias de Simón Bolívar, con el nombre de Puerto la Mar (o Lamar), ubicado en el litoral, entre las actuales ciudades de Tocopilla y Antofagasta.
Tras años de disputa, el 14 de febrero de 1879 tropas chilenas desembarcaron en el puerto boliviano de Antofagasta dando inicio al conflicto que enfrentaría por varios años a ambos países (además del Perú). Recién en 1884, Chile y Bolivia firmaron un pacto de tregua que pondría fin a las acciones armadas, mientras era negociado un tratado de paz definitivo.
El Tratado de Paz y Amistad fue discutido por varios años, especialmente debido a la cesión absoluta y perpetua de los territorios bolivianos ocupados por Chile, correspondientes al antiguo departamento del Litoral (actual Región de Antofagasta), lo que dejaba a la República de Bolivia sin acceso al océano Pacífico.
La paz entre Chile y Bolivia fue firmada en 1904. Sin embargo, el tratado de paz entre ambas naciones, en el cual Bolivia definitivamente reconocía la permanente soberanía chilena sobre el territorio previamente en disputa, ha sido origen constante de tensiones diplomáticas entre ambos países durante el siglo XX y comienzos del siglo XXI, debido a que este país perdió toda posibilidad de salida soberana al océano Pacífico.
La disputa con Perú por el mar territorial y la Corte de La Haya
La preocupación de Chile obedece a la intervención de la Corte de La Haya la que, no obstante los tratados internacionales firmados por ambos países, sobre una superficie marítima de 38 mil kilómetros cuadrados reclamados por Perú relativizando los tratados de posguerra, ha determinado que 21.000 km2 pasarán a la soberanía peruana y 17.000 km2 quedarán como mar chileno.
Perú quería "ganar", ya que había pedido que se estableciera una línea equidistante desde el Punto Concordia. Lo cierto es que la CIJ dio al Perú más de 70 por ciento del total de la demanda original.
Tratados alegados por Chile
Chile había invocado, en principio, la obligatoriedad de los tratados. Pacta sunt servanda, que quiere decir que los pactos deben cumplirse, mientras las cosas sigan así.
Santiago invoca las declaraciones unilaterales de 1947, mientras que la Corte los relativiza y menciona que no definen el límite marítimo lateral entre ambos países.
La Declaración de Santiago de 1952 es un tratado internacional, pero no estableció una frontera marítima lateral entre estos.
El convenio sobre zona especial fronteriza marítima de 1954 no indica cuándo y de qué manera esa frontera fue acordada, de lo cual se deduce que sólo refleja un acuerdo tácito al que habían llegado con anterioridad.
Los Tratados de 1952 y 1954 en los que se definieron además acuerdos pesqueros entre ambos países, han sido considerados como un "acuerdo tácito" pues no había apuntes explícitos completos en los tratados alegados.
Se ha relativizado la Declaración de Santiago, en particular el Convenio de 1954 relativo a la Zona Especial Fronteriza Marítima (el Convenio de 1954), el Protocolo de Santiago de Adhesión a la Declaración sobre "Zona Marítima" (el Protocolo de 1955) y el acta de 1968 sobre la instalación de faros entre el Perú y Chile (el Acta de 1968).
Sin embargo, la Comisión de La Haya se ha apartado de los tratados y ha devuelto al Perú territorio marítimo.
Relativización de los tratados de paz. La posición de Bolivia.
"La victoria no da derechos"
Debemos recordar la doctrina internacional sentada por el argentino Varela, ministro de Relaciones Exteriores de Sarmiento al terminar la Guerra de la Triple Alianza, cuando Brasil pretendía quedarse con el Paraguay: "La guerra no da derechos a los que la ganan", principio que se aplica actualmente en el Derecho Internacional.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ, también llamada Tribunal Internacional de Justicia) es el principal órgano judicial de las Naciones Unidas. Fue establecida en 1945, en La Haya, Países Bajos, siendo la continuadora, a partir de 1946, de la Corte Permanente de Justicia Internacional.
Esta Corte ha relativizado los Tratados de Chile con Perú, otra nación perdedora. Ahora Bolivia ha pedido su intervención ya que mantiene una disputa por la salida al mar desde hace más de un siglo.
Precisamente el Alto Tribunal deberá impartir justicia en este caso, luego de que el gobierno de Evo Morales interpusiera una demanda contra su país vecino en abril de 2013.
Por eso, mucho se especulaba con la resolución que podía tomar la Corte sobre el caso Chile-Perú, ya que podría marcar una tendencia para el futuro boliviano.
Seguramente la Corte relativizará los tratados firmados por el perdedor y exigirá devolver el puerto a Bolivia en forma soberana.
Esta solución, sin dudas, contagiará y beneficiará a la Argentina por la situación con Gran Bretaña por el conflicto relativo a las islas Malvinas.
