Dentro de las técnicas de limpieza del hogar más prácticas, este método se volvió uno de los favoritos por su resultado inmediato.
1. El ingrediente inesperado que evita las marcas
El secreto está en usar detergente para platos. Con solo un chorrito en el agua, se rompe la tensión del líquido y se evita que queden gotas marcadas al secarse. A diferencia del alcohol o el vinagre, no deja olor fuerte ni reseca el vidrio.
Un chorrito en el agua para limpiar los vidrios y no quedan marcas no es alcohol ni vinagre (2)
2. Cómo preparar la mezcla correcta
En un balde o rociador, colocá agua tibia y agregá una o dos gotas de detergente.
No hace falta más: el exceso genera espuma y empeora el resultado. Mezclá suavemente y asegurate de que el detergente se disuelva bien antes de usarlo.
3. Cómo limpiar para que queden impecables
Rociá la mezcla sobre el vidrio y pasá un paño de microfibra o un limpiavidrios de arriba hacia abajo.
Para un mejor resultado, terminá secando con un trapo limpio y seco. Este método funciona tanto en ventanas, espejos y vidrios del baño.
Un chorrito en el agua para limpiar los vidrios y no quedan marcas no es alcohol ni vinagre (3)
Tip final
Si limpiás los vidrios en días nublados o fuera de las horas de sol fuerte, el resultado es aún mejor.
Con este truco simple y económico, los vidrios quedan transparentes, sin marcas y sin esfuerzo, usando solo productos que ya tenés en casa.