21 de enero de 2026 - 14:00

Torta fácil de durazno, riquísima y sin amasar

Se prepara en minutos, queda húmeda y muy aromática. Una opción de torta dulce fácil para cualquier momento del día.

Esta torta fácil de durazno es ideal cuando querés algo casero, dulce y rendidor, pero sin complicarte con amasados ni técnicas difíciles. Se hace con pocos ingredientes, queda húmeda, suave y muy aromática, y es perfecta para una merienda, un postre rápido o para acompañar el mate. Lo mejor: la mezcla se arma en minutos.

Ingredientes necesarios

  • 2 huevos

  • ½ taza de azúcar

  • taza de aceite

  • 1 taza de leche

  • 2 tazas de harina leudante

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • 2 duraznos frescos (o 1 lata de duraznos en almíbar, escurridos)

(Opcional: ralladura de limón o azúcar para espolvorear.)

Paso a paso de la torta de durazno

  • Colocá los huevos en un bowl y batilos junto con el azúcar hasta que la mezcla esté clara y apenas espumosa.

  • Sumá el aceite y la leche, mezclando bien para integrar todos los líquidos.

  • Agregá la esencia de vainilla y, si te gusta, un poco de ralladura de limón para aromatizar.

  • Incorporá la harina leudante de a poco, mezclando con cuchara o espátula hasta obtener una preparación lisa y sin grumos.

  • Volcá la mezcla en una tortera enmantecada y enharinada, distribuyéndola de manera pareja.

  • Cortá los duraznos en gajos y acomodalos sobre la superficie, presionando apenas para que se integren a la masa.

  • Llevá a horno precalentado a 180 °C y cociná durante 40 a 45 minutos, hasta que al pinchar salga seco.

El resultado es una torta tierna, húmeda y con mucho sabor a durazno, ideal para comer tibia o fría.

Torta fácil de durazno, riquísima y sin amasar

Consejos para que salga perfecta

  • No batas de más la harina, así la torta queda más esponjosa.

  • Si usás duraznos en almíbar, escurrilos bien para que no humedezcan la masa.

  • Espolvoreá azúcar antes de hornear para una superficie levemente crocante.

  • Dejala reposar unos minutos, mejora la textura al cortarla.

Cómo servirla

Esta torta de durazno queda riquísima sola, con azúcar impalpable, o acompañada con crema, helado o yogur. También es ideal para guardar y consumir al día siguiente, cuando los sabores están más asentados.

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