Las sentadillas se posicionan comoel ejercicio más recomendado para cuidar las rodillas en la adultez y prevenir el deterioro articular que suele aparecer a partir de los 50 años. Este movimiento reproduce acciones cotidianas como sentarse o levantarse y fortalece los músculos que sostienen las articulaciones.
Estos ejercicios dan más vitalidad a las personas de 60 años.
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Por qué este es el mejor ejercicio para mayores de 50 años
Especialistas en medicina deportiva y fisioterapia destacan que el desgaste articular puede comenzar cerca de los 40 años, mientras que su impacto aumenta con el paso del tiempo. Las estadísticas muestran la magnitud del problema: más del 85% de las personas mayores de 70 años presenta artrosis en alguna articulación y la rodilla figura entre las más comprometidas. La Organización Mundial de la Salud advierte que alrededor del 70% de quienes padecen artrosis superan los 55 años, lo que refuerza la necesidad de adoptar hábitos preventivos desde etapas tempranas.
El ejercicio de sentadilla ganó relevancia porque trabaja varios grupos musculares a la vez y favorece la estabilidad corporal. La práctica regular fortalece glúteos, cuádriceps e isquiotibiales, estructuras que absorben el impacto sobre las rodillas y caderas. Además estimula la producción de fluido sinovial, sustancia que lubrica la articulación y reduce la rigidez. Esta acción favorece la movilidad y disminuye la inflamación, factores esenciales para conservar la funcionalidad con el paso de los años.
ejercicios sentado
La clave está en realizar estos ejercicios físicos con regularidad, según la edad.
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Para realizar sentadillas de manera correcta resulta fundamental adoptar una técnica adecuada. La posición inicial requiere pararse con los pies separados a la altura de los hombros y orientar las puntas ligeramente hacia afuera. El pecho debe mantenerse erguido y la espalda recta.
Cómo realizar las sentadillas correctamente
- Pararse con los pies separados a la altura de los hombros.
- Orientar las puntas de los pies levemente hacia afuera.
- Mantener el pecho erguido, los hombros hacia atrás y la espalda recta.
- Inhalar mientras se empujan las caderas hacia atrás, simulando sentarse en una silla.
- Flexionar las rodillas de forma controlada manteniéndolas alineadas con los pies.
- Mantener los talones apoyados en el suelo durante todo el movimiento.
- Descender hasta donde el cuerpo lo permita sin generar dolor.
- Exhalar mientras se empuja con los talones y la parte media del pie para volver a la posición inicial.
- Repetir el movimiento manteniendo la técnica en cada repetición.