2El guiso de carne de Ramón Freixa no lleva caldo ni agua: se cocina con un litro de vino tinto, 150 gramos de cebolla y una base de verduras aromáticas. La receta corresponde a su versión del boeuf bourguignon. La cantidad de vino puede llamar la atención, pero no se incorpora para cubrir un sabor débil, sino para formar la salsa junto con los jugos de la carne y las verduras.
El plato necesita unas tres horas entre preparación y cocción, rinde de cuatro a cinco porciones y mejora después de reposar. No es una receta rápida, aunque sí permite cocinar con anticipación y recalentar a fuego suave al día siguiente.
Ingredientes para hacer el guiso de carne de Ramón Freixa
- 1,2 kilos de morcillo o jarrete de ternera cortado en cubos regulares.
- 1 litro de vino tinto apto para beber; no hace falta que sea costoso.
- 150 gramos de cebolla blanca, 150 gramos de puerro y 150 gramos de zanahoria.
- 12 gramos de ajo
- 100 gramos de champiñones pequeños y 90 gramos de cebollitas francesas.
- 32 gramos de harina de trigo para cubrir ligeramente la carne.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 1 hoja de laurel, romero fresco y tomillo fresco.
- Sal y pimienta negra a gusto.
Paso a paso: cómo construir el sabor sin utilizar caldo
- Cortá la carne en cubos de aproximadamente 5 centímetros. El tamaño parejo evita que algunos trozos se sequen mientras otros continúan duros.
- Condimentá, pasá los cubos por harina y sacudí el exceso. Dorá la carne en una olla amplia con una cucharada de aceite, a fuego medio-alto, hasta formar una costra en todas sus caras. Retirá y reservá.
- Agregá el resto del aceite y dorá primero el ajo. Incorporá después la cebolla, la zanahoria y el puerro. Cociná lentamente hasta que las verduras estén blandas y caramelizadas.
- Atá el laurel, el romero y el tomillo en un pequeño ramillete. Sumalo a la olla para perfumar la base sin que las hojas queden dispersas en la salsa.
- Devolvé la carne y verté el litro de vino tinto. Agregá las cebollitas francesas, llevá a hervor, bajá el fuego y cociná con la olla tapada durante aproximadamente dos horas.
- Incorporá los champiñones a mitad de la cocción. Si son pequeños pueden ir enteros; si son más grandes, cortalos por la mitad. Continuá hasta que la carne esté muy tierna y la salsa haya ligado.
- Retirá las hierbas, corregí la sal y la pimienta y dejá reposar unos minutos. El descanso permite que la salsa se estabilice antes de servir.
Por qué el guiso puede quedar duro aunque se cocine durante horas
El corte elegido debe contener tejido conectivo. El morcillo, jarrete, aguja o falda necesitan tiempo para que el colágeno se transforme y produzca una textura suave. Una carne demasiado magra puede secarse en lugar de volverse melosa.
También importa la intensidad del fuego. Una ebullición agresiva contrae las fibras y reduce el líquido demasiado rápido. La olla debe mantener un hervor bajo y constante, con movimientos ocasionales para evitar que la base se pegue.
Qué vino conviene usar y cómo guardar las porciones
No es necesario comprar una botella premium, pero sí elegir un vino que resulte agradable para beber. Un producto de mala calidad puede dejar notas ásperas o desequilibradas después de la reducción. El vino es el líquido principal de la receta y por eso su sabor queda concentrado en el resultado final.
El guiso puede conservarse en la heladera dentro de un recipiente hermético y recalentarse a fuego bajo o en microondas a potencia media. También admite congelación si se enfría por completo antes de guardarlo y se descongela en la heladera. Puré de papas, arroz o pasta fresca son acompañamientos útiles para aprovechar la salsa.