El rösti suizo es una preparación tradicional a base de papa que nació como desayuno campesino y, con el tiempo, pasó a ocupar un lugar importante en la cocina centroeuropea. Su gran atractivo está en la textura: una capa dorada y crocante por fuera, con un interior suave y sabroso.
Aunque a primera vista puede parecer una tortilla o una papa rallada a la sartén, el rösti tiene su propia identidad. No lleva una mezcla cargada de ingredientes ni necesita técnicas difíciles. Justamente por eso se volvió tan popular: es simple, barato y queda muy bien como plato principal, guarnición o incluso cena liviana.
Los 5 ingredientes para hacer un rösti casero
La receta más básica se prepara con pocos elementos y da muy buen resultado.
Ingredientes:
4 papas medianas
1 cebolla chica
2 cucharadas de manteca
Sal
Pimienta
El secreto para que quede dorado y no se rompa
La clave del rösti está en rallar las papas y cocinarlas sin apurarse. No hace falta agregar harina ni huevo en esta versión, pero sí es importante escurrir bien la humedad para que la preparación se compacte mientras se dora.
También conviene usar una sartén antiadherente o una buena sartén de hierro, porque eso ayuda a lograr esa costra crocante tan característica. Se cocina como una gran torta de papa y después se da vuelta con cuidado.
Qué es el rösti suizo la receta para hacerlo en casa con 5 ingredientes (2)
Paso a paso para hacerlo en casa
Lavar y pelar las papas. Luego rallarlas con la parte gruesa del rallador.
Rallar o picar muy fino la cebolla y mezclarla con las papas.
Escurrir bien la preparación con las manos o con un repasador limpio para sacar el exceso de líquido.
Condimentar con sal y pimienta a gusto.
Calentar una cucharada de manteca en una sartén amplia a fuego medio.
Volcar la mezcla de papa y cebolla, distribuyéndola de manera pareja y presionando suavemente con una espátula para formar una especie de torta.
Cocinar entre 8 y 10 minutos, sin mover, hasta que la base quede bien dorada.
Dar vuelta el rösti con ayuda de un plato o tapa grande.
Agregar la otra cucharada de manteca a la sartén y cocinar del otro lado otros 8 minutos, hasta que quede crocante.
Servir caliente, solo o acompañado con queso, huevos, vegetales salteados o carnes.