Argentina debuta contra Argelia el 16 de junio en el Arrowhead Stadium de Kansas City. Más allá del fútbol, el país africano posee una cultura culinaria milenaria que mezcla influencias bereberes, árabes y europeas. Conocer sus preparaciones más emblemáticas permite entender la identidad de un rival que regresa al Mundial tras doce años.
La cocina de Argelia es el resultado de un crisol de culturas musulmana, judía y cristiana que se asentaron en el norte de África. Esta tradición, marcada por el uso abundante de aceite de oliva, sémola de trigo y especias, ofrece una identidad culinaria única denominada Maghrib.
El cuscús y la chorba frik: los pilares de la mesa familiar argelina
El Cuscús es considerado el plato nacional y esencial en la dieta diaria del país. Consiste en pequeñas bolitas de sémola de trigo duro cocinadas al vapor sobre un estofado de carne y verduras con especias aromáticas. En muchas regiones se le llama simplemente al-ta'am, que significa "la comida", subrayando su estatus de plato principal indispensable en los hogares.
La Chorba Frik es la sopa tradicional que protagoniza el mes de Ramadán para romper el ayuno al anochecer. Se prepara con frik (trigo verde triturado), carne de cordero o pollo, verduras y un complejo aderezo de especias y hierbas como cilantro y menta. Es una preparación altamente nutritiva, valorada por su calidez y su transmisión de generación en generación.
Shakshuka: el plato del Magreb con influencia otomana
Como opción más ligera aparece la Shakshuka, una mezcla sencilla de tomates frescos cocidos con cebollas, pimientos y especias como comino y pimentón. A esta base se le añaden huevos, resultando en un plato popular en todo el Magreb que refleja la influencia de la cocina otomana en la región.
Carnes asadas y dulces de almendra para las grandes celebraciones
El Meshwi es el plato de lujo reservado para homenajear a los mejores invitados en bodas y festividades. Consiste en un cordero entero asado muy lentamente a la brasa en un espiedo. La carne obtenida es tan tierna que suele comerse directamente con los dedos, fundiéndose en la boca tras un meticuloso proceso de cocción que resalta su sabor.
Para el cierre dulce, destaca el Makroud el Louse, un pastel de almendras valorado entre los mejores postres del mundo. Se elabora con almendras molidas, azúcar, huevos y agua de azahar, dándole una textura suave y un aroma penetrante. Tras el horneado, se sumerge en sirope y se decora con azúcar glas, siendo un símbolo de la hospitalidad argelina.