26 de junio de 2026 - 22:10

Por qué los gatos rascan los muebles y cómo evitar que dañen sillones, sillas y cortinas, según expertos

Rascar forma parte de las necesidades biológicas del gato y cumple funciones esenciales para su bienestar físico y emocional.

Muchos dueños de gatos se enfrentan al mismo problema: encontrar sillones, sillas, alfombras o cortinas marcados por las uñas de sus mascotas. Aunque este comportamiento suele interpretarse como una travesura o un acto de desobediencia, veterinarios y especialistas en comportamiento felino explican que se trata de una conducta completamente natural.

Gato jugando con el agua
Para la mayoría de los gatos, el agua es una experiencia incómoda o poco familiar, lo que hace que prefieran evitar el contacto directo con ella.

Para la mayoría de los gatos, el agua es una experiencia incómoda o poco familiar, lo que hace que prefieran evitar el contacto directo con ella.

Rascar forma parte de las necesidades biológicas del gato y cumple funciones esenciales para su bienestar físico y emocional. Por eso, en lugar de intentar eliminar este hábito, los expertos recomiendan redirigirlo hacia superficies adecuadas mediante el uso de rascadores.

Por qué los gatos rascan los muebles

La veterinaria Hannah Hart explica que rascar es un comportamiento instintivo que los gatos realizan desde temprana edad y que cumple diferentes funciones.

Una de las principales consiste en mantener las uñas saludables. Al rascar una superficie, desprenden las capas externas desgastadas de las uñas, favoreciendo su renovación.

Además, este movimiento les permite estirar todo el cuerpo. Al extender las patas delanteras, arquear la espalda y tensar distintos grupos musculares, los gatos liberan la tensión acumulada y consiguen relajarse.

Una forma de marcar territorio

De acuerdo con especialistas de VCA Animal Hospitals, el rascado también constituye una forma de comunicación entre gatos.

Cada vez que rascan una superficie dejan marcas visibles producidas por las uñas y, al mismo tiempo, liberan feromonas a través de las glándulas ubicadas en las almohadillas de sus patas.

Estas señales ayudan a delimitar su territorio y forman parte de un comportamiento completamente normal, incluso en gatos que viven solos dentro del hogar.

señales de gatos
Si el gato repite estos gestos, significa que la persona ocupa un lugar único en su mundo.

Si el gato repite estos gestos, significa que la persona ocupa un lugar único en su mundo.

Cómo evitar que destruyan los muebles

Los veterinarios coinciden en que la solución no consiste en impedir que el gato rasque, sino en ofrecerle una alternativa adecuada.

Los rascadores son el elemento más recomendable, especialmente para gatos que viven exclusivamente dentro de la casa y no tienen acceso a árboles u otras superficies naturales.

Para aumentar las probabilidades de que los utilicen, conviene colocarlos cerca del lugar donde el animal suele rascar. Si el gato elige siempre un sillón determinado, ubicar allí el rascador facilitará que cambie de superficie.

Elegir el rascador correcto

No todos los gatos tienen las mismas preferencias.

Algunos disfrutan de rascadores verticales donde pueden estirarse completamente, mientras que otros prefieren modelos horizontales apoyados sobre el piso.

También es importante prestar atención al material. Entre los más utilizados se encuentran:

  • Sisal.
  • Cartón corrugado.
  • Madera.

Probar distintos formatos puede ayudar a descubrir cuál resulta más atractivo para cada gato.

señales de gatos
Las cinco señales claras de un gato, indican preferencia emocional.

Las cinco señales claras de un gato, indican preferencia emocional.

Qué errores conviene evitar

Los especialistas desaconsejan retar, gritar o castigar al animal cuando rasca un mueble.

Estas reacciones rara vez modifican la conducta y, por el contrario, pueden generar miedo, ansiedad o desconfianza hacia su dueño.

La estrategia más efectiva consiste en redirigir el comportamiento hacia el rascador y reforzar esa elección con caricias, juegos o pequeñas recompensas cada vez que el gato lo utilice.

También puede ser útil cubrir temporalmente las zonas del mueble que suele rascar para disminuir su atractivo mientras incorpora el nuevo hábito.

Un comportamiento que forma parte de su naturaleza

Rascar muebles no significa que el gato esté actuando por maldad ni intentando desafiar a sus dueños. Se trata de una conducta natural relacionada con el cuidado de sus uñas, el estiramiento de su cuerpo, la reducción del estrés y el marcaje de territorio.

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