Si sos dueño de un gato puede que asumas que tu mascota busca el calor del portátil o intenta imitar sus acciones al escribir. Sin embargo, expertos en psicología animal explican que este comportamiento es una compleja forma de comunicación táctil y olfativa, diseñada para reclamar pertenencia sobre las herramientas que más utilizamos a diario.
La escena es común: abres el portátil para trabajar y, en cuestión de minutos, tu gato se acomoda sobre las teclas. Aunque la temperatura del dispositivo es atractiva para ellos, el psicólogo animal David Sands señala que el factor determinante es, en realidad, el aroma. Los gatos poseen un sentido del olfato sumamente desarrollado y el ordenador, al ser manipulado constantemente, está impregnado con el rastro de su dueño.
El instinto de propiedad y el rastro del aroma
Al tumbarse sobre la superficie, el felino no busca simplemente comodidad, sino cubrir el olor humano con el suyo propio. Esta acción forma parte de un comportamiento territorial instintivo en el que el animal marca los objetos importantes de su entorno para incluirlos en su espacio personal. Es una declaración de propiedad que el experto resume como una forma de decir "yo te poseo".
Contrario a los mitos que circulan frecuentemente en redes sociales, los gatos no intentan "ayudar" ni están copiando los movimientos humanos de escritura. Para ellos, el portátil no es una herramienta de trabajo, sino un objeto que capta toda nuestra atención y que lleva nuestra marca personal. Al situarse en el centro del dispositivo, fuerzan su presencia en el foco de interés del humano.
Gatos: independientes pero no indiferentes
Esta conducta también refleja que, aunque son animales independientes, no son indiferentes a sus cuidadores. Eligen el teclado precisamente porque es el lugar donde el humano deposita su atención diaria. Así, la interrupción de la jornada laboral es en realidad una forma de comunicación y búsqueda de seguridad a través de la proximidad y el control del espacio compartido.